En la noche del 31 de julio de 1995, el piloto argentino Jorge Polanco vivió una experiencia extraordinaria mientras comandaba un Boeing 727 de Aerolíneas Argentinas. Durante la aproximación final al Aeropuerto de San Carlos de Bariloche, un objeto volador no identificado apareció brusca e inesperadamente, transformando lo que sería un vuelo rutinario en un acontecimiento memorable.
Polanco describió haber visto un «plato sopero gigante» de unos 30 metros de diámetro volando paralelamente al ala del avión. Este extraño acompañante, que permaneció junto al Boeing durante 17 minutos, complicó aún más la situación al coincidir con un apagón en el aeropuerto. Este incidente de fallas totales en los sistemas de comunicación y radares de la torre de control potenció la sensación de incertidumbre y riesgo para todos a bordo.
El fenómeno inexplicable
El OVNI avistado aquella noche de julio fue corroborado por un avión de la Gendarmería Nacional, que también estaba en el área y pudo observar el objeto. Este relato de Polanco, que durante años fue recibido con escepticismo, gana fuerza con el tiempo. La situación descrita no solo incluye el testimonio del piloto sino también de numerosos pasajeros y de otros testigos, lo que otorga mayor credibilidad al suceso.
Repercusiones y reconocimiento internacional
Con el paso de los años, la desclasificación de archivos relacionados con fenómenos similares por parte del Pentágono en Estados Unidos ha dado un inesperado giro a la historia de Polanco. Aunque durante mucho tiempo fue minimizada o ignorada, la posibilidad de encuentros con OVNIs ha cobrado importancia y genera renovado interés tanto en la comunidad científica como en el público general.
Estos documentos, ahora disponibles al público, han permitido reexaminar el encuentro bajo una nueva luz y han dado pie a preguntas más profundas sobre nuestro cosmos y los fenómenos no explicados que existen en él.
Un capítulo fascinante en la aviación argentina
El avistamiento del OVNI por el piloto Jorge Polanco en 1995 en el cielo de Bariloche representa un capítulo fascinante y enigmático en la historia de la aviación argentina. Más de tres décadas después, este caso sigue capturando la atención por su naturaleza inexplicable y porque invita a reflexionar sobre los misterios que aún persisten en nuestro mundo y más allá.
Mientras las investigaciones sobre fenómenos aéreos no identificados continúan avanzando, el relato de Polanco se mantiene vigente en el imaginario colectivo, ofreciendo un recordatorio de que el universo alberga enigmas que desafían nuestra comprensión. Aunque no hay conclusiones definitivas, el interés en este tipo de casos sigue creciendo, lo que indica que la humanidad sigue buscando respuestas sobre su lugar en el cosmos.





