Ubicado en Jukkasjärvi, Suecia, el hotel de hielo que se derrite cada año y vuelve a construirse desde cero es una maravilla arquitectónica efímera que atrae la atención mundial. Cada año, durante el invierno, este asombroso hotel renace a partir de 5.000 toneladas de hielo extraído del río Torne. ¿El resultado? Una experiencia de alojamiento única que desaparece con el primer calor de la primavera.
La historia del IceHotel comenzó cuando Yngve Bergqvist, inspirado por las tradiciones japonesas de escultura en hielo, transformó un iglú de 60 metros cuadrados en una galería de arte. No fue sino hasta que un grupo pidió pasar la noche en el lugar que se comprendió el potencial turístico de este entorno gélido. Desde entonces, el hotel se reconstruye anualmente, brindando una nueva y fresca oferta de diseño artístico.
Construcción artística bajo cero
La construcción del hotel no es tarea sencilla. Implica el trabajo conjunto de unas 70 personas, quienes laboran incansablemente bajo temperaturas que oscilan entre -25°C y -40°C. La estructura se forma a partir de moldes metálicos que soportan los bloques de hielo, cada uno esculpido por artistas internacionales que aseguran que las suites sean siempre únicas. Este esfuerzo se convierte en una obra colaborativa de arte y diseño.
Cada suite permanece a una temperatura constante de -8°C, creando un ambiente fresco pero acogedor para los visitantes. Desde sierras eléctricas hasta utensilios cotidianos como planchas, cada herramienta se utiliza con destreza para dar vida a estas versiones congeladas de lujo temporario.
Efimeridad y renacimiento: el ciclo interminable
¿Por qué este hotel se derrite cada año? La filosofía detrás del IceHotel es abrazar la naturaleza efímera del agua y el hielo. Igual que algunos templos japoneses se reconstruyen como parte de un ciclo cultural, este hotel abraza su impermanencia, convirtiéndose cada año en un reflejo de renovación y creatividad. Una vez que el calor deshace la estructura, el hielo regresa al río Torne, completando un ciclo natural.
Junto con su impresionante diseño y su capacidad para abrazar lo temporal, el hotel comparte espacio en Suecia con otra notable estructura: un hotel con habitaciones bajo el agua, resaltando la innovación turística del país.
Para aquellos fascinados con las maravillas de hielo que desafían el tiempo y la temperatura, el IceHotel representa una mezcla de arte, cultura y naturaleza en su estado más puro. Este fenómeno anual sigue cautivando a turistas de todo el mundo, quienes regresan cada invierno a presenciar su resurgimiento.
En abril de 2026, al llegar la primavera una vez más, el hotel de hielo empezará a derretirse, culminando su ciclo. Sin embargo, las expectativas para su próxima encarnación ya están en marcha, con planes de diseño que prometen seguir sorprendiendo a sus visitantes. Como cada año, Suecia se prepara para recibir a los artistas y constructores que harán posible su renacimiento.





