Imagine un evento deportivo en el que los participantes no compiten entre sí, sino que intentan capturar enormes criaturas marinas.
Eso ocurrió con la llamada “lucha con pulpos”, una práctica que alcanzó gran popularidad en Estados Unidos durante la década de 1960.
En abril de 1963, 111 buceadores se sumergieron en las aguas de Puget Sound, en el estado de Washington, para buscar ejemplares de pulpo gigante del Pacífico.
El objetivo era sacar a los animales de sus guaridas submarinas y llevarlos hasta la superficie, donde eran pesados y exhibidos.
El auge de una práctica inusual
La popularidad de esta actividad coincidió con la expansión del buceo recreativo después de la Segunda Guerra Mundial. El acceso a nuevos equipos favoreció la creación de clubes especializados, especialmente en la costa oeste de Estados Unidos.
Entre ellos estaba el Puget Sound Mudsharks, que organizaba campeonatos anuales cerca de Tacoma. Las jornadas combinaban la búsqueda de pulpos con actividades sociales y demostraciones de habilidades de buceo.
En 1963, el evento reunió a unos 5.000 espectadores. La cobertura de los medios locales y la entrega de premios contribuyeron a convertir la competición en un espectáculo de gran interés para la comunidad.
¿Cómo se desarrollaba la competición?
Los buceadores buscaban las entradas de las guaridas y trataban de extraer a los pulpos de los lugares donde se refugiaban. Una vez en la superficie, los animales eran pesados para determinar los resultados de la competición.
Los ejemplares capturados podían alcanzar un peso considerable. Según los registros del evento, algunos pesaban entre 1,8 y 25,9 kilos, lo que hacía que su manipulación representara un desafío para los participantes.

La actividad se desarrollaba en un contexto en el que la fauna marina era presentada principalmente como parte de una experiencia recreativa. Para el público, la posibilidad de observar de cerca animales poco conocidos contribuía al atractivo del campeonato.
Una práctica que quedó en el pasado
El destino de los pulpos variaba después de las competiciones. Algunos eran devueltos al mar, mientras que otros podían utilizarse como alimento o ser enviados a acuarios.
Además, existen registros de que algunos ejemplares eran colocados previamente en determinadas zonas para facilitar su captura durante el evento.
Con el paso del tiempo, la “lucha con pulpos” dejó de celebrarse. Vista desde la perspectiva actual, la práctica también plantea cuestiones sobre el trato de los animales y la relación entre entretenimiento y fauna silvestre.
El campeonato de Puget Sound forma parte de una etapa particular de la historia del buceo recreativo en Estados Unidos, cuando las actividades submarinas comenzaban a ganar popularidad y podían combinarse con competiciones y eventos comunitarios.












