Un estudio de 123 especies identificó nuevos candidatos al récord de vocalización más potente. Los resultados revelan que el tamaño corporal y la amplitud del pico influyen en el volumen de sus llamados.
El canto de algunas aves puede alcanzar una intensidad comparable con la de herramientas industriales ruidosas. Así lo demuestra una investigación publicada en septiembre de 2026 en la revista científica Evolution, que analizó las vocalizaciones de 123 especies y encontró dos nuevos aspirantes al título de ave más ruidosa: el campanero de garganta desnuda y la seriema de patas rojas, ambos registrados en Brasil.
El trabajo fue realizado por João C. T. Menezes y Jeffrey Podos, investigadores vinculados a la Universidad de Massachusetts Amherst, en Estados Unidos. Para medir los sonidos utilizaron sonómetros de precisión y telémetros láser, que permitieron registrar tanto la intensidad de cada llamado como la distancia a la que se encontraba el ave.
Más de 120 decibelios
Los investigadores encontraron que tres especies superaron los 120 decibelios en sus mediciones: el campanero blanco, conocido por su récord anterior; el campanero de garganta desnuda; y la seriema de patas rojas.
El campanero blanco mantiene el récord reconocido por Guinness World Records, con una medición de 125,4 decibelios durante su exhibición de cortejo, registrada en Brasil en 2019. El nuevo estudio identifica otros candidatos, pero determinar cuál es realmente el más ruidoso depende de cómo se comparen los valores máximos y los promedios.
La diferencia entre las especies es notable: el colibrí ermitaño de garganta oscura estuvo entre las aves más silenciosas analizadas, con niveles cercanos a los de una conversación normal.
¿Por qué algunas aves gritan tan fuerte?
El estudio encontró una relación entre el tamaño corporal y la amplitud de la abertura del pico con la capacidad de producir sonidos intensos. Las aves más grandes pueden generar mayor presión de aire, mientras que una abertura más amplia facilita la propagación del sonido.
Sin embargo, los investigadores no encontraron pruebas concluyentes de que vivir en bosques densos, volar con dificultad o tener varias parejas explique por sí solo esta capacidad.
¿Qué significa para Ecuador?
Ecuador, uno de los países con mayor diversidad de aves por superficie, también ofrece oportunidades para investigar cómo se comunican las especies de sus bosques amazónicos, andinos y costeros. Aunque este estudio no midió aves ecuatorianas, sus métodos podrían orientar futuras investigaciones sobre la bioacústica nacional.
Además, comprender las vocalizaciones ayuda a monitorear la biodiversidad sin capturar animales, mediante grabaciones realizadas en su hábitat.
Los científicos esperan ampliar las mediciones a más especies. Por ahora, el estudio confirma que el tamaño y la anatomía importan, pero el origen evolutivo de los llamados más potentes sigue siendo un misterio.













