Jimmy Jack McDaniel, un conductor en Texas (US) aprendió por las malas las limitaciones del “modo inmersión” del nuevo Tesla Cybertruck.
Lo que comenzó como una aventura terminó con su camioneta eléctrica parcialmente sumergida en las aguas del lago Grapevine, lo que obligó a desplegar un operativo de rescate.
La intención detrás de esta arriesgada maniobra era comprobar el denominado “modo vadeo”, una función que promete permitir el tránsito por zonas con presencia de agua. Sin embargo, el resultado estuvo lejos de lo esperado.
Al ingresar al lago, el Cybertruck se desactivó, lo que permitió que el agua comenzara a filtrarse en el interior del vehículo. Los ocupantes lograron salir a tiempo y dieron aviso a las autoridades.
La imagen del vehículo semihundido se volvió rápidamente viral, generando debate sobre las capacidades reales de este tipo de tecnologías en condiciones extremas.

Desafíos del “modo vadeo”
El uso del modo todoterreno del Cybertruck no garantiza un desempeño seguro en cualquier entorno acuático. El propio manual del vehículo advierte que la profundidad máxima de inmersión recomendada es de 81,5 centímetros.
Superar estos límites, especialmente en cuerpos de agua naturales con profundidad variable como lagos, puede implicar riesgos significativos.
En este caso, el error de cálculo no solo dejó el vehículo inutilizable, sino que también requirió la intervención de las autoridades locales.
Consecuencias del incidente
El hecho no pasó desapercibido para la policía de la zona. McDaniel fue acusado de operar un vehículo en un área no permitida, no contar con registro adecuado y carecer del equipamiento de seguridad necesario.
Las autoridades recordaron que las rampas del lago están destinadas exclusivamente al uso de embarcaciones, no de vehículos terrestres, y advirtieron que este tipo de acciones puede poner en riesgo a otras personas, especialmente familias que frecuentan el lugar.
Lecciones para los conductores
Este episodio pone de relieve la importancia de conocer las capacidades y limitaciones reales de las funciones avanzadas de los vehículos modernos.
Aunque el “modo vadeo” puede ofrecer ciertas ventajas en situaciones específicas, depender exclusivamente de la tecnología sin un criterio adecuado puede derivar en accidentes y pérdidas materiales importantes.
Las pruebas de vehículos en condiciones extremas deben realizarse con precaución y respetando las recomendaciones del fabricante. El entusiasmo por la innovación tecnológica debe ir acompañado de responsabilidad y conocimiento de sus límites.





