La ciudad argentina de Mendoza ha dado un paso revolucionario al autorizar el uso de cannabis medicinal para tratar animales enfermos, marcando un hito en la medicina veterinaria en Argentina. Desde 2026, esta medida permite a veterinarios recetar cannabis, siempre con rigurosos controles estatales y bajo indicación de profesionales autorizados. El objetivo: mejorar la calidad de vida de mascotas y animales de compañía con afecciones que pueden beneficiarse de tratamientos alternativos.
La implementación de esta legislación surge de una normativa que busca garantizar el acceso ordenado, seguro y controlado al cannabis y sus derivados para uso en animales. Mendoza ha establecido un Registro Provincial del Cannabis y Cáñamo Industrial, donde se deben inscribir tanto los veterinarios prescriptores como los animales que recibirán estos tratamientos. Este enfoque apunta no solo a asegurar la legalidad del proceso, sino también a fomentar el bienestar animal mediante un control de calidad estricto de los productos derivados del cannabis.
¿Cómo funcionará el registro de veterinarios?
Para que un veterinario en Mendoza pueda prescribir cannabis medicinal, debe estar inscrito en el Registro de Médicos Veterinarios Prescriptores. Este proceso de inscripción requiere que los veterinarios demuestren su formación específica en medicina cannabinoide y validen su matrícula vigente. La inscripción tiene una duración de tres años y es renovable, siempre que el veterinario cumpla con la formación continua obligatoria y mantenga un desempeño profesional adecuado según los estándares establecidos.
Además, los animales que accedan a estos tratamientos deben ser registrados por su veterinario en la plataforma oficial, junto con un historial clínico detallado y el consentimiento del tutor responsable.
¿Qué implica el uso de cannabis en animales?
El uso de cannabis en animales destaca por su potencial en el tratamiento de diversas patologías. La legislación permite su uso en todas las especies animales susceptibles, siempre que la prescripción esté debidamente justificada. Esta iniciativa destaca por tratar a los animales como seres sintientes, sujetos de especial protección, bajo un marco legal que busca prevenir el abuso y garantizar la trazabilidad del tratamiento.
El transporte del cannabis medicinal también está bajo estricto control, pudiendo ser realizado solo por entidades o personas autorizadas. Este protocolo asegura que el proceso desde la producción hasta la administración sea completamente seguro y regulado.
El impacto de la normativa en Mendoza
La aprobación de esta normativa representa una importante evolución en el abordaje médico-veterinario, que podría inspirar a otras regiones a considerar regulaciones similares. A medida que más veterinarios completen su formación en medicina cannabinoide, se espera una mayor accesibilidad y aceptación de estos tratamientos.
Esta reglamentación también establece un precedente legal y científico que puede abrir puertas a nuevas investigaciones sobre los beneficios del cannabis en la medicina veterinaria. El seguimiento cuidadoso de los tratamientos y la recopilación de datos proporcionarán información valiosa para futuros desarrollos.
En conclusión, al permitir el uso controlado de cannabis medicinal en animales, Mendoza se posiciona a la vanguardia en la búsqueda de alternativas terapéuticas eficaces y seguras para el bienestar animal. La implementación de esta medida en 2026 marca un posible punto de inflexión en el tratamiento veterinario en Argentina, abriendo el camino a nuevos avances en la medicina animal.





