Hace veinte años, el 24 de agosto de 2006, la Unión Astronómica Internacional (IAU) aprobó una nueva definición de planeta que modificó la clasificación de Plutón.
Desde entonces, dejó de ser considerado el noveno planeta del Sistema Solar y pasó a formar parte de la categoría de los planetas enanos.
La decisión se produjo en un contexto de nuevos descubrimientos en el cinturón de Kuiper, una región situada más allá de la órbita de Neptuno.
El hallazgo de objetos como Eris, de tamaño comparable al de Plutón, llevó a los astrónomos a establecer criterios más precisos para determinar qué cuerpos podían considerarse planetas.
¿Por qué Plutón dejó de ser un planeta?
La nueva definición establecida por la UAI determinó que un planeta del Sistema Solar debe cumplir tres condiciones: orbitar alrededor del Sol, tener suficiente masa para alcanzar una forma aproximadamente esférica y haber despejado la vecindad de su órbita de otros objetos.
Plutón cumple los dos primeros criterios, pero no el tercero. Su región orbital forma parte del cinturón de Kuiper, donde comparte espacio con numerosos cuerpos helados.

Por este motivo, la UAI clasificó a Plutón como planeta enano. La decisión también permitió establecer una categoría para otros objetos similares que habían comenzado a ser identificados en las regiones externas del Sistema Solar.
Un cambio impulsado por nuevos descubrimientos
La reclasificación no se debió exclusivamente al descubrimiento de Eris. Durante los años anteriores, los astrónomos habían identificado varios objetos transneptunianos que planteaban una cuestión: si Plutón seguía siendo considerado un planeta, ¿deberían recibir la misma clasificación otros cuerpos de características similares?
La nueva definición buscó establecer un criterio común para responder a ese problema. El requisito relacionado con la vecindad orbital fue especialmente relevante, ya que diferencia a los planetas de los planetas enanos.
El debate continúa
La decisión de 2006 no puso fin al debate sobre qué debe considerarse un planeta. Algunos investigadores han propuesto definiciones alternativas basadas en las características físicas de los cuerpos celestes, lo que podría incluir nuevamente a Plutón entre los planetas bajo determinados criterios.
Sin embargo, según la clasificación oficial vigente de la UAI, Plutón continúa siendo un planeta enano. Su reclasificación tampoco redujo el interés científico por este mundo helado.
La misión New Horizons, que llegó a Plutón en 2015, permitió obtener información detallada sobre su superficie, atmósfera y geología, revelando un cuerpo mucho más complejo de lo que se había observado desde la Tierra.
El caso de Plutón muestra cómo las clasificaciones científicas pueden cambiar a medida que aparecen nuevos descubrimientos y se establecen mejores criterios.
Aunque ya no ocupa el noveno lugar entre los planetas del Sistema Solar, continúa siendo uno de los objetos más estudiados y conocidos de sus regiones exteriores.













