Ecuador escribió una de las páginas más importantes de su historia futbolística al derrotar por 2-1 a Alemania en la última jornada de la fase de grupos del Mundial 2026.
Además de asegurar la clasificación a los octavos de final, la Tri rompió un largo historial sin victorias frente al conjunto alemán.
El triunfo tuvo un significado especial para el fútbol ecuatoriano, ya que nunca antes había conseguido vencer a Alemania en un partido oficial.
La remontada también permitió al equipo dejar atrás un inicio complicado en el torneo, marcado por la derrota ante Costa de Marfil y el empate frente a Curazao.
Beccacece había condicionado su continuidad a la clasificación
Antes del decisivo encuentro, Sebastián Beccacece había reconocido que el resultado definiría su futuro al frente de la selección. En conferencia de prensa, el técnico aseguró que pondría su cargo a disposición si Ecuador no lograba avanzar a la siguiente fase.
«Si las cosas no se dan, me tendré que ir. Es un lugar que amo mucho, pero sé que el fútbol vive de los resultados», declaró el entrenador, según Globo Esporte.
Sin embargo, la histórica victoria cambió por completo el panorama. Ecuador consiguió el objetivo de clasificarse y Beccacece evitó un desenlace que él mismo había planteado antes del partido.
Una victoria para la historia
Más allá del pase a los octavos de final, el resultado quedó marcado como un hito para la selección ecuatoriana. Nunca antes la Tri había derrotado a Alemania, una de las potencias históricas del fútbol mundial.

El equipo mostró capacidad de reacción para remontar el marcador y conseguir una victoria que será recordada por romper un viejo registro que acompañó a Ecuador durante décadas.
Tras el encuentro, Beccacece destacó el compromiso de sus jugadores y calificó el triunfo como uno de los más importantes en la historia reciente del fútbol ecuatoriano.









