Spotify empezó a exigir a los usuarios de su plan compartido una verificación mediante un código QR para confirmar que todos los integrantes de la cuenta viven bajo el mismo techo.
La medida afecta a quienes compartían el abono con amigos o parientes que no viven en el mismo domicilio, una práctica extendida entre quienes buscan pagar menos por la música. El trámite exige que el titular de la suscripción y el integrante cuestionado estén físicamente juntos frente a sus celulares.
Si el control no se supera dentro del plazo fijado, el perfil queda fuera del grupo y no podrá sumarse a otra cuenta compartida durante 12 meses.
Cómo se activa el chequeo de domicilio
Cuando la plataforma detecta una posible irregularidad, envía a algunos integrantes del grupo un aviso en el que les pide que confirmen su residencia junto al titular del abono. A partir de ese aviso, cuentan con siete días para completar el procedimiento, que solo puede hacerse desde la aplicación móvil y con ambos dispositivos actualizados a la última versión.
Quien administra el grupo tiene que ingresar a su perfil, entrar en la sección Tu Premium y seleccionar la opción Administrar para generar un código. Ese código cambia cada pocos segundos, de modo que resulta imposible compartirlo mediante una captura de pantalla para que otra persona lo use después.
Las consecuencias de no pasar el control
Quien no logre completar la validación en el tiempo estipulado queda inhabilitado para integrarse a otro grupo Duo o compartido durante un año. La restricción no suspende la cuenta completa: solo impide acceder a esa modalidad grupal, aunque el usuario puede contratar otra.
El mecanismo ya está publicado en la página de ayuda para la Argentina, aunque no hay precisiones sobre cuántos usuarios recibieron el pedido hasta ahora. Tampoco hay una fecha confirmada para que el control se extienda a todos los suscriptores que usan esta opción.
Reclamos de los usuarios en redes
Los pedidos ya generaron quejas entre los usuarios. Varias personas relataron en redes sociales que debieron repetir el trámite de comprobación de domicilio pese a vivir con el titular del grupo. Otras contaron que perdieron el acceso a la suscripción compartida por no completar el proceso a tiempo.
El grupo compartido permite incorporar hasta seis cuentas, incluida la del administrador, cada una con perfil propio y un único pago mensual. La condición de convivencia también alcanza a los parientes directos: cada integrante debe estar registrado en la misma dirección que la persona que gestiona el abono.













