Una mujer de 45 años y madre de nueve hijos recibió una vivienda sustentable de 27 metros cuadrados construida con dos toneladas de plástico reciclado en Carapicuíba, en la región metropolitana de São Paulo (Brasil).
La estructura se montó en aproximadamente 15 horas y cuenta con paneles solares, captación de agua de lluvia y un sistema para tratar las aguas residuales.
La beneficiaria, Rejane Alves de Souza, accedió a la casa a través de un proyecto social que busca ofrecer alternativas habitacionales a familias en situación de vulnerabilidad.
La iniciativa combina materiales reciclados con tecnologías destinadas a aprovechar los recursos naturales y reducir el impacto ambiental de la construcción.
Cómo construyeron la casa con plástico reciclado
Bautizada como Moradia Semente Eco Sustentável, la vivienda fue impulsada por la organización social TETO Brasil, en colaboración con las empresas Fuplastic y Amanco Wavin y la ONG Biosaneamento.
Para levantar la estructura se utilizaron bloques fabricados con plástico reciclado que se encastran entre sí, de manera similar a las piezas de un juego de construcción. En total, se procesaron alrededor de dos toneladas de residuos para fabricar los paneles de las paredes interiores y exteriores. El techo también incorpora materiales procedentes de embalajes descartados.

El sistema modular permitió reducir el tiempo necesario para montar la estructura. A diferencia de los métodos tradicionales, las piezas se ensamblan mediante un mecanismo de encaje, lo que simplifica algunas etapas de la obra.
Paneles solares y captación de agua de lluvia
La casa tiene 27 metros cuadrados distribuidos entre una sala integrada con la cocina, un dormitorio independiente y un baño completo. También dispone de ventanas, instalaciones eléctricas y conexiones de agua potable.
Entre sus características sustentables se encuentran los paneles solares fotovoltaicos, que generan electricidad a partir de la radiación solar, y las canaletas para recoger agua de lluvia. Estos recursos permiten incorporar alternativas para el suministro energético y el aprovechamiento del agua.
El proyecto también contempla un sistema de saneamiento con un biodigestor para tratar los efluentes sanitarios y una zanja de infiltración. De esta manera, la vivienda incorpora soluciones que van más allá del uso de materiales reciclados.
La iniciativa representa una experiencia de construcción sustentable aplicada a la vivienda social. Además de reutilizar residuos plásticos, el modelo busca responder a necesidades habitacionales mediante una estructura modular que puede montarse en un período reducido.













