Roberto Mancini regresa como DT de Italia para iniciar su segundo ciclo con la 'Azzurra'

Su principal reto será devolver a Italia a una Copa del Mundo, luego de quedar fuera de los últimos tres Mundiales.

La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) confirmó este martes el regreso de Roberto Mancini como nuevo director técnico de la selección de Italia, marcando así el inicio de su segundo ciclo al frente de la 'Azzurra'.

El anuncio fue realizado por el presidente del organismo, Giovanni Malagò, durante la reunión del Consejo Federal, en la que también se oficializó la incorporación de Claudio Ranieri como nuevo director deportivo.

LEA TAMBIÉN: “Es inviable”: Miguel Ángel Loor descarta una LigaPro con 12 equipos

Mancini reemplazará a Gennaro Gattuso, quien dejó el cargo en abril tras la eliminación de Italia en las Eliminatorias rumbo al Mundial 2030, resultado que confirmó la tercera ausencia consecutiva de los cuatro veces campeones del mundo en una Copa del Mundo.

El estratega de 61 años ya sabe lo que es triunfar con la selección italiana. En su primera etapa dirigió 58 partidos y llevó al combinado nacional a conquistar la Eurocopa 2021, derrotando a Inglaterra en la final disputada en Wembley.

LEA TAMBIÉN: Marc Cucurella cumplió su promesa y se tatuó a Luis de la Fuente tras ganar el Mundial 2026

Además, durante ese proceso estableció un récord mundial de 37 partidos consecutivos sin conocer la derrota, una de las mejores rachas en la historia del fútbol de selecciones.

A nivel de clubes, Mancini también dirigió a equipos como Inter de Milán, Fiorentina y Manchester City, con el que consiguió la primera Premier League de la historia del club en la temporada 2011-2012.

Una crisis que terminó con el regreso de Mancini

El regreso del entrenador se produjo después de varios días de incertidumbre dentro de la Federación Italiana. El intento de contratar a Andrea Pirlo como seleccionador fracasó debido a la polémica generada por su vínculo comercial con una casa de apuestas rusa, situación que terminó descartando su candidatura.

Como consecuencia, Paolo Maldini y Leonardo renunciaron a sus cargos dentro de la FIGC tras no prosperar la designación de Pirlo. Ante ese escenario, la Federación decidió apostar por Mancini y Ranieri, con la misión de reconstruir el proyecto deportivo y devolver a Italia al protagonismo internacional tras una de las etapas más difíciles de su historia reciente.