El exfuncionario venezolano, señalado por Estados Unidos como testaferro de Nicolás Maduro, admitió su participación en una trama de lavado de activos, sobornos y ocultamiento del origen de fondos. Podría recibir una pena de hasta 20 años de prisión.
El mensaje es publicado dos días después de que su sucesora, la presidenta interina Delcy Rodríguez, anunciara un "histórico" acuerdo petrolero con EE.UU.
El diputado Maduro Guerra, conocido popularmente como "Nicolasito", afirma que graba las conversaciones que tiene cuando su padre lo llama desde la prisión.
El exmandatario difundió un mensaje desde prisión a través de su hijo. En la carta insiste en el fin de la división en el país, en medio del proceso judicial que enfrenta en Estados Unidos.
La defensa de la pareja pedía anular el proceso por falta de recursos para pagar abogados, pero un juez desestimó la solicitud, aunque aún no emite la resolución por escrito.
La defensa del exmandatario venezolano cuestiona restricciones para financiar su representación legal, en medio de un proceso judicial que coincide con el acercamiento entre Washington y Caracas.
Maduro, en su primera audiencia, se declaró no culpable de los cargos y afirmó que sigue siendo el presidente de Venezuela, que es "un prisionero de guerra".
De acuerdo a fuentes familiarizadas con la misión, es probable que la administración Trump recurra a la CIA para infiltrarse en los altos mandos de la política venezolana antes de los canales diplomáticos.