Guillermo Barros realiza este procedimiento desde el 2019 en Quito y ha atendido a 69 mujeres, que buscaban no solo un cambio estético, sino también emocional.
"La FDA ha buscado más formas de aumentar el acceso de los pacientes a una información clara y comprensible sobre los beneficios y los riesgos de los implantes mamarios", explicó la directora de la Oficina de Dispositivos Quirúrgicos de la FDA.