"Si volviéramos a nacer, seríamos siameses", aseguraban los hermanos, quienes mantenían una profunda conexión. Querían demostrar que ellos han logrado salir adelante y perseguir sus metas a pesar de su condición.
Antonio y Xavier Alvarez, investigados junto al alcalde de Guayaquil por presunta delincuencia organizada, fueron llevados al centro penitenciario de máxima seguridad en Santa Elena.