El exfutbolista argentino contó cómo la ludopatía llegó a controlar su vida, provocándole pérdidas económicas, alejamiento de su familia y años marcados por una fuerte adicción al juego.
Nicolo Fagioli creyó haber tocado fondo cuando sus deudas de juego alcanzaron los tres millones de euros. Eso fue antes de que sus acreedores le amenazaran con "romperle las piernas".