El secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que Estados Unidos no necesita a la CPI y rechaza la idea de enjuiciar a ciudadanos estadounidenses, militares en servicio activo o líderes políticos.
"Amenazas, presiones y actos de sabotaje" contra la la Corte Penal Internacional después de que emitiera órdenes de arresto por las guerras en Gaza y Ucrania llevaron a su creación.