Las víctimas habían sido reportadas como desaparecidas desde el 31 de mayo, cuando viajaban de Daule a Milagro. La identificación se realizó en el Laboratorio de Criminalística de Guayaquil.
El arribo de los familiares a la morgue se enmarca en el reciente hallazgo de varios cadáveres en la parroquia Taura, adónde los niños habrían sido trasladados antes de desaparecer.