No es paranoia, es prevención: Cómo vivir sin miedo en tiempos de crisis
Frente a la realidad que vive el país, aprender a cuidarnos ya no es una opción, sino parte de una nueva forma de vida: la cultura de la seguridad. Se trata de marcar una gran diferencia al adoptar hábitos y actitudes que nos permitan vivir con conciencia, no con miedo.
Según el Índice Law & Order de la encuestadora Gallup, Ecuador pasó del puesto 42 en percepción de inseguridad en 2022 al quinto en 2023. Una cifra que refleja el desafío que enfrentamos como sociedad. Por eso, buscamos la mirada experta del coronel (r) Walter Omar Rosero, asesor de operaciones en una empresa de seguridad, para entender cómo construir una cultura de seguridad que nos permita vivir con prudencia, sin dejar que el temor dirija nuestras decisiones.
La cultura de seguridad es la que hace que la sociedad cumpla con un conjunto de valores, actitudes y comportamientos, priorizando la prevención, el cuidado y la responsabilidad frente a los riesgos. 'Es tan necesaria hoy, porque estamos expuestos a todo tipo de amenazas. La seguridad no solo depende de sistemas y autoridades, requiere de la participación consciente de cada persona', comenta el coronel Rosero, quien puntualiza que la seguridad no se construye solo con leyes o patrullas, sino también desde los hogares, las escuelas, las empresas y los barrios.
'Desde la escuela, se siembra o se inculca en sus inicios de vida desde la infancia. En las empresas, proteger y formar desde el trabajo. Las comunidades debemos cuidar juntos lo que nos pertenece'.
Hábitos para vivir sin temor
El experto destaca que la comunicación es la parte fundamental de la familia, esto es saber siempre la ubicación, horas y lugares donde van a estar, lo que permitiría dar una alerta y poder reaccionar de una manera oportuna. Vivir sin temor no significa ignorar los riesgos, sino aprender a cuidarse con serenidad y sentido común.
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En este sentido, pon atención a estos hábitos en los que deberíamos trabajar:
Fomentar la comunicación diaria
Vivir en comunidad
Cuidarse en el mundo digital
Cuidar cuerpo, mente y corazón
Educar en seguridad, no en temor
Al trabajar la prevención con niños y adolescentes, cómo no transmitirles el miedo: 'Hablar con los niños de seguridad no significa asustarlos, sino empoderarlos. Enseñarles que pueden decir NO si algo les incomoda, pedir ayuda a un adulto o confiar en su intuición. Los niños aprenden más por lo que ven que por lo que escuchan, por ejemplo, si los adultos usan el cinturón de seguridad, revisan bien las cerraduras, no comparten información personal en las redes, están enseñando seguridad con el ejemplo'.
En el caso de las mujeres
Cuidarse no significa vivir en alerta constante, significa vivir con conciencia, amor propio, y confianza en nuestras capacidades. Y para nosotras aquí algunas excelentes recomendaciones del coronel:
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Manejo de redes sociales y rumores
Dentro de las medidas que debemos considerar también está el tener cuidado y prudencia en el manejo de la información que subimos a redes, no es aconsejable poner nuestra ubicación en tiempo real, fotos de la rutina diaria, información personal, direcciones domiciliarias: 'Entre menos información publiques más seguro estarás', comenta el experto.
Por otra parte, los chats o canales informales de difusión influyen muchísimo en cómo las personas perciben la seguridad y el riesgo. 'La idea no es evitarlos, sino usarlos con criterio y empatía', comenta el coronel y nos sugiere tener reglas claras como:
Frente a una emergencia o amenaza
Mantener la calma, no significa no tener miedo, sino no dejar que el miedo decida por nosotros. Cuando las familias se preparan, se informan y practican juntos como actuar, la serenidad se vuelve su mejor escudo. El experto enumera algunas recomendaciones:
Miedo vs prudencia
Parte fundamental de esta nueva forma de vivir es tener claros estos dos conceptos: 'Vivir con miedo es permitir que la preocupación domine nuestras decisiones. Es sentir que el peligro está en todas partes, que nada está bajo control y que lo mejor es evitar, esconderse o desconfiar. Vivir con prudencia, en cambio, nace del equilibrio y significa reconocer los riesgos sin dejar de vivir, tomar decisiones conscientes y confiar en nuestras propias capacidades para actuar bien ante lo inesperado. En definitiva, la diferencia entre vivir con miedo y vivir con prudencia está en cómo enfrentamos la realidad. Mientras el miedo paraliza, la prudencia nos permite actuar con calma y conciencia'.
La cultura de seguridad no es un estado de alerta, sino una actitud de amor y cuidado hacia nosotros y los demás.