Quito: encuentran sin vida a Bruna, perrita de los Poliperros, luego de cinco días de búsqueda
Tras una intensa búsqueda en el oriente de Quito, el Club Poliperros confirmó el deceso de la perrita, semanas después de la partida de Max, el líder de la manada.
La comunidad de la Escuela Politécnica Nacional (EPN) en Quito se encuentra de luto tras confirmarse el lamentable fallecimiento de Bruna, una de las caninas más queridas y simbólicas del campus. La perrita permaneció desaparecida durante cinco días, siendo vista por última vez en el sector de Guápulo, hasta que los integrantes del Club de Bienestar Animal "Poliperros" localizaron su cuerpo sin vida.
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"Se nos parte el corazón, no llegamos a tiempo y encontramos su cuerpito sin vida", manifestó la organización estudiantil a través de un comunicado en sus redes sociales oficiales, donde se había activado una masiva campaña de búsqueda en sectores aledaños como La Floresta y La Vicentina debido al temperamento miedoso y reservada del animal.
El impacto de la pérdida del líder de la manada
Bruna, junto a los canes Asiri, Franzuá y Zuquito, formaba parte del grupo de animales comunitarios que reciben alimentación, resguardo y asistencia médica dentro de la institución de educación superior. Sin embargo, el comportamiento de la manada se vio afectado tras la reciente muerte de Max en abril de 2026, considerado el presidente vitalicio del club.
María Fernanda Orquera, coordinadora de Poliperros, explicó que especialistas en etología y veterinaria ya habían advertido sobre posibles alteraciones emocionales en los demás perros tras la pérdida del líder. "Bruna nunca salía de la Escuela Politécnica Nacional. Mientras Max estuvo con nosotros, ella siempre permaneció a su lado. No sabemos si salió buscándolo o si, al perder su principal referencia, se desorientó", detalló la vocera, quien además relató que Bruna tenía la costumbre de esconderse en pequeños refugios cada vez que sentía temor.
El rescate y el futuro de los animales comunitarios
El hallazgo de Bruna fue posible gracias a la intervención de otro de los perros del campus. "El gran héroe de esta historia fue Franzuá. Gracias a su extraordinario olfato y a su insistencia, logró encontrar a Bruna en un lugar donde nadie habría podido ubicarla", destacó Orquera, al confirmar que cumplieron la promesa de regresarla a casa.
Respecto a los demás animales del centro, la dirigencia del club informó que Asiri se encuentra estable y permanece bajo resguardo junto a Teo y Franzuá. Los tres ejemplares continuarán en las instalaciones universitarias hasta contar con la evaluación de un etólogo que determine los pasos a seguir para garantizar su salud emocional y evitar nuevas desorientaciones.
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El Club Poliperros ratificó que este suceso fortalece su misión de combatir el abandono animal en la capital, impulsando iniciativas de concientización y normativas como la Ley Max, orientada a educar a las nuevas generaciones en el respeto y la protección de los animales vulnerables.