Carolina Aguirre: “Cuando trabajas en lo que te gusta, deja de ser un trabajo. Se vuelve una pasión"

Redacción Hogar

Carolina Aguirre asegura que comenzó su carrera desde muy pequeña. La estilista desarrolló un interés por su profesión a muy temprana edad, cortando el cabello de sus muñecas, peinando a su mamá, tías y amigas. Pero fue gracias a sus múltiples estudios que se convirtió en una experta dentro de aquella rama.

Cuando cruzaba el cuarto año de colegio, Aguirre abrazó firmemente la idea de volverse profesional en la belleza, y aunque sabía que para ingresar a una academia que le permita adquirir aquel conocimiento debía sacrificar horas de descanso, decidió pedirle a su padre que la inscriba en una institución, y él no dudó en apoyarla.

“Cuando tú trabajas y estudias en lo que a ti te gusta, deja de ser un trabajo y se convierte en tu vida y tu pasión”, dijo Carolina para Revista Hogar, y mencionó que construirse una carrera en el estilismo no fue fácil, puesto que se convirtió en madre desde muy joven. “Compartir mi tiempo entre mi carrera y la crianza de mis hijas... sí hubo momentos en los que tuve que sacrificar momentos de estar con ellas”.

Su pasión por el trato del cabello y preparación académica la llevaron a convertirse en una exitosa master en colorimetría orgánica, con dos locales en Guayaquil, y miles de seguidores que admiran su trabajo, mismo que suele compartir mediante videos y fotografías junto a sus clientes.

Aunque Carolina Aguirre es un rostro que se muestra siempre sonriente en redes sociales, al igual que varias de personas sufrió el impacto de la pandemia al interior de su entorno familiar. Durante los meses más fuertes del covid-19, la estilista perdió a su esposo, cuyo cuerpo permaneció junto a ella durante dos días puesto que, en ese entonces, el país afrontaba una crisis en cuanto al levantamiento de los fallecidos por el virus.

Tras la difícil situación, la profesional no se veía retomando su trabajo en la belleza, sin embargo, encontró refugio en sus cinco hijas. “El amor hacia los hijos es el motor más grande del mundo y eso fue lo que me ayudó a mí a seguir adelante”, mencionó para este medio, y comentó que se aferró a las conversaciones con sus clientas para impulsar el bienestar de su entorno.

Ahora, tras la pandemia, Aguirre busca cumplir un sueño junto a su familia: abrir una academia gratuita para formar a mujeres en diferentes ámbitos que les permitan empoderarse. “El mundo cambió, entonces necesitamos más personas que se pongan en el zapato de la otra y que puedan aportar a quienes de pronto, no tienen ese medio para poder lograrlo”, dijo.