Francisco Vicuña y su misión de motivar a miles de latinos
Este psicólogo cuencano, de 26 años, ha conquistado las redes sociales de miles de personas que buscan un amigo y un buen consejo. Su contenido combinan la psicología con el desarrollo personal.
El trabajo de Francisco Vicuña, de convertirse en un consejero, le permitió crear una comunidad de seguidores que curiosamente no son solo es de Ecuador; también lo siguen de México, Argentina y Chile. Entre todas las redes supera el millón de seguidores, con Instagram (880 mil) y TikTok (más de 600 mil), como sus principales canales.
Su estilo, definido por la suavidad de su voz y el ritmo de sus manos, es el vehículo de una misión que nació en su niñez. Lejos de las etiquetas superficiales de las redes, se muestra como un puente entre la ciencia del comportamiento y el crecimiento personal.
Creció junto a su madre, quien es psicóloga educativa, y su padre, que aunque era ingeniero químico de formación, lideraba equipos. Entendió, de esas experiencias familiares, que las organizaciones no son estructuras ni procesos, sino un ecosistemas de personas.
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Esta chispa, que más tarde identificaría como psicología, no fue una elección académica, sino un susurro que lo acompañó desde sus primeros pasos. Su padre solía repetirle una lección que se convertiría en su piedra angular: lo más importante de cualquier lugar es la gente. De él heredó una biblioteca llena de libros sobre liderazgo e inteligencia emocional y la convicción de que el carácter se forja con el servicio y el entendimiento del otro.
En su adolescencia, con los primeros videos en internet, conoció a grandes motivadores que fueron su fuente de información y un espejo donde él vio reflejado su futuro.
Un camino en construcción
A los 18 años, su padre fue diagnosticado con cáncer; falleció dos años después, justo cuando tenía 20 años y el mundo se cerraba por la pandemia. Este periodo de reclusión y duelo se convirtió en un crisol de disciplina. Se refugió en el estudio, convirtiéndose en el mejor graduado de su promoción y recibiendo el premio Honorato Vásquez.
Fue en este contexto donde nació su faceta como creador de contenido. A pedido de sus profesores, para promocionar la carrera de psicología, se aventuró en TikTok, una plataforma que en ese entonces experimentaba un crecimiento explosivo.
Lo que empezó como un favor institucional, grabando videos sencillos con mascarilla en aulas vacías, le reveló el inmenso poder de la comunicación digital. Había descubierto el megáfono para su mensaje.
Para darle sentido a su camino, se prometió honrar el legado de su padre a través del servicio a los demás; así fusionó las enseñanzas de los libros con sus propios conocimientos en psicología. Se propuso una meta ambiciosa: publicar 365 videos, uno cada día, durante un año. Aunque durante los primeros diez meses los resultados fueron mínimos y con muchas críticas “¿a quién le hablas?, ¡nadie te ve!”; en el onceavo mes su contenido finalmente se viralizó.
Motivado por sus amigos, decidió cofundar, en 2023, Cree-siendo, una empresa de eventos y conferencias enfocadas en la psicología, la motivación y el desarrollo personal. Además, escribió su primer libro motivacional y tejió una red de colaboración internacional.
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Hoy su equipo es su reflejo: cuenta con una persona de El Salvador que maneja su pauta en redes sociales, una estratega de contenido en México y editores especializados en diferentes formatos.
Para este joven cuencano, su viaje apenas comienza, pero el impacto de su mensaje ya resuena en cada rincón donde alguien busca una razón para mejorar.