La Generación Z prioriza el descanso sobre la actividad sexual, según estudio
Una encuesta revela que 6 de cada 10 jóvenes prefieren dormir bien antes que tener un encuentro íntimo.
Mientras para generaciones anteriores la noche solía asociarse con la vida social, la fiesta o las relaciones íntimas, para una gran parte de la Generación Z hoy representa, simplemente, tiempo de descanso.
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Una encuesta realizada en febrero de 2026 por la organización EduBirdie, basada en 2.000 personas nacidas entre 1997 y 2012, revela que el 67 % de los jóvenes prefiere dormir bien antes que tener un encuentro íntimo.
Prioridades que van más allá de las relaciones
El dato no aparece de forma aislada. Según el estudio, las principales preocupaciones de este grupo están vinculadas con:
En contraste, las relaciones íntimas ocupan un lugar menor dentro de su escala de intereses: apenas el 17 % de los encuestados las considera una prioridad.
El contexto en el que creció esta generación ayuda a entender este cambio de perspectiva. Se trata de jóvenes que atravesaron crisis económicas globales, transformaciones tecnológicas aceleradas y una conversación pública constante en torno a la salud mental. En este escenario, el descanso y el equilibrio personal adquieren un valor estratégico dentro de su vida cotidiana.
El consentimiento como eje central de los vínculos
En materia de relaciones, el consentimiento ocupa un lugar clave. El 82 % de los encuestados afirma que conversa sobre límites antes de cualquier encuentro íntimo.
Lejos de percibirse como un obstáculo, este intercambio previo se asume como parte natural de la construcción del vínculo, reflejando una forma distinta de entender la intimidad, basada en la comunicación y el respeto mutuo.
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Asimismo, el estudio evidencia una tendencia hacia la privacidad. Aunque existe apertura para explorar experiencias afectivas, las muestras de afecto en espacios públicos suelen manejarse con cautela, priorizando la comodidad individual por encima de la presión social o las expectativas externas.