Cómo la pandemia disparó los niveles de presión arterial

El estilo de vida provocado por las restricciones por la COVID-19 dispararon el aumento de la presión arterial, según reveló una investigación del centro médico Cleveland Clinic, en Estados Unidos, en colaboración con el laboratorio Quest Diagnostics, y publicada en la revista “Circulation”.
Redacción Vistazo
Restricciones durante la pandemia dispararon niveles dispararon aumento de la presión arterial.

El estilo de vida provocado por las restricciones por la COVID-19 dispararon el aumento de la presión arterial, según reveló una investigación del centro médico Cleveland Clinic, en Estados Unidos, en colaboración con el laboratorio Quest Diagnostics, y publicada en la revista “Circulation”.

De igual manera, se descubrió que, aunque el aumento se evidenciaba en todos los grupos de edad y sexos, se observó un mayor incremento en mujeres.

La investigación partió del interés de los investigadores por constatar el impacto total que las afectaciones mentales y psicológicas, causadas por los cambios en el estilo de vida, durante la pandemia, tuvieron sobre la presión arterial de las personas.

El estudio se realizó en base al análisis de la información de 464.585 ciudadanos del distrito estadounidense de Columbia, en el estado de Washington, en donde se registró un gran aumento de la presión arterial en sujetos estudiados, durante los meses con mayores restricciones por la pandemia.

De abril a diciembre de 2020, meses, que demarcan el estudio, el Gobierno limitó a los estadounidenses a permanecer en sus hogares, aumentando significativamente el tiempo que pasaban dentro del entorno doméstico.

“Sabemos que además de la mala alimentación, la inactividad y la falta de sueño, otros factores del estilo de vida, como el estrés, aumentan la presión arterial” afirmó el doctor Luke Laffin, codirector del Centro de Trastornos de la Presión Arterial en el Corazón, Instituto Vascular y Torácico de Cleveland Clinic y autor del estudio.

Según Cleveland Medic, la presión arterial puede entenderse como la medida de presión de la sangre que empuja contra las paredes de los vasos sanguíneos. Existen dos números en la lectura de la presión arterial: el número superior, que consiste en la presión arterial sistólica, que mide la presión cuando late el corazón; y el inferior, la diastólica, que mide la presión entre latidos.

Los datos, que fueron obtenidos durante el confinamiento, indicaban que existió un aumento considerable en la presión arterial sistólica, que tuvo una variación de 1,10 mm Hg (milímetros de mercurio) a 2,50 mm Hg. La diastólica también presentó un incremento debido a una variación de 0,14 mm Hg a 0,53 mm Hg.

“Si bien el aumento de peso no fue la razón que se observó aquí para los aumentos de la presión arterial, otras posibles razones podrían ser un mayor consumo de alcohol, menos actividad física, estrés emocional y una menor adherencia a la medicación”, agregó el doctor Stanley Hazen, coautor del estudio y presidente del Departamento de Ciencias Cardiovasculares y Metabólicas del Instituto de Investigación Lerner.

Sobre el peligro al que están expuestas las personas que vivieron bajo las restricciones e influencia de la pandemia, el doctor Harvey Kaufman, Jefe de Investigación de Tendencias de Salud Programa para Quest Diagnostics, indicó que “el aumento de la presión arterial genera preocupaciones de muchos norteamericanos, ya que corren el riesgo de sufrir eventos cardiovasculares dado que la presión arterial elevada a menudo es indetectable hasta que ocurren los peores resultados”.

Los investigadores resaltaron que el monitoreo continuo del estado de la presión arterial es algo sumamente importante a medida que la pandemia continúa, y que solo hace falta realizar ajustes en el estilo de vida, en la mayoría de casos, para regular una buena presión arterial, que no origine predisposiciones a problemas cardiovasculares.