Científicos exigen mantener la alerta ante un posible repunte del ébola

Redacción
Miembros de la Cruz Roja francesa ayudan a un paciente posiblemente contagiado con ébola en Guinea. Foto: Archivo / REUTERS.

Aunque la expansión del ébola se ha estabilizado y la labor de los investigadores comienza a dar resultados positivos, la comunidad científica no debe "bajar la guardia" ante un posible repunte del virus, precisaron hoy los principales responsables de la lucha contra el ébola en Francia.
 
"Hay que afrontar el estado actual de la enfermad, pero sobre todo debemos prepararnos para futuras epidemias, porque las habrá", alertó hoy en una conferencia de prensa el director general del Instituto Pasteur, Christian Bréchot.
 
Esa institución, que alberga hoy y mañana un simposio internacional sobre el ébola, ha impulsado dos proyectos de vacuna en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS).
 
La primera es de carácter preventivo, basada en una implementación de la ya existente contra el sarampión, y otra tiene un carácter terapéutico y por tanto podría aplicarse a pacientes que ya han sido expuestos al virus.
 
Para el presidente del Instituto Nacional francés de la Salud y la Investigación Médica (INSERM), Yves Lévy, la movilización llevada a cabo hasta ahora ha sido "correcta", pero la coordinación de la comunidad científica internacional debe ir más allá del desarrollo de una vacuna estable.
 
Urge saber, según destacó, cómo circula el virus entre humanos y animales, y cuáles son las consecuencias que experimentan los supervivientes de una enfermedad cuya tasa de mortalidad puede rondar el 90 %, aunque la media de los casos actuales oscile entre el 53 % y el 55 %.
 
"Hay que poner en marcha un sistema que localice futuros virus y garantice una detección precoz", afirmó, por su parte, el investigador del Pasteur y presidente de la London School of Hygiene, Peter Piot, quien aseguró que la epidemia ha evidenciado el fracaso de la OMS , que siempre reaccionó "demasiado tarde".
 
El científico belga sí celebró, sin embargo, el hecho de que sea la primera vez que la labor investigadora se haya puesto en marcha en plena expansión de la epidemia y no a posteriori.
 
"Queda mucho trabajo y no deberíamos desaprovechar la oportunidad de conocer mejor la enfermedad", sentenció Piot, antes de negarse a descartar futuros repuntes del virus.
 
Según datos suministrados el pasado 17 de mayo por la OMS, el número de víctimas de la epidemia de ébola que asola África Occidental desde marzo de 2014, la más mortal hasta la fecha, asciende a 11.135 entre Guinea, Liberia y Sierra Leona.
 
El virus, que se ha manifestado en su cepa más letal, la conocida como Zaire, se transmite por contacto directo con la sangre y fluidos corporales de personas o animales.
 
El Instituto Pasteur, que comprende 33 institutos en 26 países, coordina 10 centros de investigación en África, una posición de privilegio que, en opinión de Bréchot, le obliga a asumir un "rol fundamental" en la formación de la comunidad científica africana.
 
Fundado en 1887 y galardonado con siete premios Nobel, el Pasteur es una de las fundaciones sin ánimo de lucro más prestigiosas del mundo en la investigación de enfermedades infecciosas.