¿Pide y se te dará? Así funciona la Ley de la Atracción

Manifestar es uno de los términos del momento y se asocia con la posibilidad de atraer personas y situaciones específicas empleando el poder de la mente.
Pilar Ortiz de Pérez
Cuando se trata de concretar algún objetivo que parece inalcanzable, la mente racional tiende a desechar la posibilidad de obtenerlo para evitar la decepción cuando no se logra.

Manifestar es uno de los términos del momento y se asocia con la posibilidad de atraer personas y situaciones específicas empleando el poder de la mente.

Para unos es motivo de gran satisfacción lograr obtener lo que deseaban empleando las herramientas que sugieren los gurús de la manifestación. Para otros, es motivo de frustración porque pese a seguir las instrucciones al pie de la letra, no lograron “manifestar” lo que deseaban traer a su realidad. Registrarlo por escrito, tableros con imágenes y recortes, frases y afirmaciones para repetir constantemente, forman parte de la lista de herramientas recomendada para traer a la realidad lo que se desea.

De acuerdo al libro “Pide y se te dará. Aprende a manifestar tus deseos” de Esther y Jerry Hicks, uno mismo es el creador de su propia realidad cuando fija en la mente una imagen de lo que quiere y lo acompaña con la sensación de gozo que tendrá cuando se haga realidad. Eso señalan como el punto clave: empezar a disfrutar lo que se anhela desde antes de recibirlo. Es decir, creer para ver en vez del tradicional ver para creer.

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DONDE ESTÁ LA ATENCIÓN

En la obra, los Hicks ofrecen algunos métodos para alcanzar aquello que se quiere crear, pero reiteran que lo que se atrae a la realidad es aquello donde uno centra su atención. Esta aseveración puede resultar bastante estresante porque advierten que si se quiere obtener una suma de dinero, hay que erradicar cualquier sensación de angustia por la falta de recursos o pensamiento de escasez económica porque hacerlo traerá como resultado más escasez.

Todo un desafío para la mente humana que tiende a enfocarse más en los obstáculos del camino que en la anticipación a la llegada al destino esperado. Algunas personas consultadas mencionan haber obtenido lo que buscaban a través de colocar una foto o ilustración de su objetivo en un tablero o en un lugar donde puedan verlo frecuentemente.

Para la coach Marshawn Evans Daniels, esta es una manera de impregnar el inconsciente a través de la frecuencia con que se observa la imagen. Algo similar ocurriría con las frases y afirmaciones escritas en lugares donde la vista pasara una y otra vez sistemáticamente durante el día.

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Ese es un tema que los seguidores de las técnicas de La Ley de la Atracción propuestas por el documental “El Secreto”, (The Secret) han descubierto que es determinante para manifestar, porque contrarresta la tendencia de la mente racional consciente a desechar la posibilidad de alcanzar algún objetivo que parece inalcanzable, para evitar la decepción cuando no se logra.

Es una especie de mecanismo de defensa que según los gurús que aparecen en el documental, arruina todo el proceso. La propuesta, tanto de Esther y Jerry Hicks como de muchos seguidores de la corriente impulsada por Rhonda Byrne con “El Secreto”, es cortar inmediatamente los pensamientos de incredulidad de lo que se desea pueda alcanzarse.

De manera muy didáctica, los Hicks sugieren detener estas ideas negativas o desesperanzadoras ni bien aparezcan, reemplazándolas por otras que produzcan sensaciones de bienestar y alegría, aunque no estén relacionadas con lo que se busca manifestar.

La mayoría de las técnicas de manifestación tienen en común que atribuyen el éxito o el fracaso del proceso a la creencia que tenga arraigada la persona sobre ese tema. Como lo sintetiza una frase que se le atribuye al magnate de la industria automotriz Henry Ford: “Tanto si crees que puedes hacerlo como si crees que no, en ambos casos tienes razón”.