¿Por qué los sismos en Quito se sienten con alta intensidad?
18 sismos en total se registraron este martes 28 de mayo en la ciudad de Quito. De
estos, seis fueron sentidos por la población y tuvieron magnitudes entre 2.1 y 2.8 grados en la escala de
Ritcher. El que se sintió con mayor fuerza se suscitó a las 22:00 y fue de 2.8 grados.
Según informó hoy el Instituto Geofísico, los sismos fueron producidos por el sistema
de fallas que comprende varios segmentos de la capital y que se conoce como la falla de Quito.
No es la primera vez que se registra un enjambre de sismos como el de ayer. Desde
febrero de 1998 en la capital empezaron a sentirse una cadena de sismos, que llegó en su pico más alto, a
registrar hasta 50 movimientos telúricos por día. Este enjambre sin embargo, estuvo relacionado a la posterior
reactivación del volcán Pichincha en septiembre de 1999.
“Tenemos en sistema de fallas de Quito, pero además tenemos el volcán Pichincha y los
dos están muy cercanos el uno del otro y pueden interactuar”, manifestó hoy la doctora Silvana Hidalgo,
directora del Instituto Geofísico de la Universidad Politécnica Nacional.
Si bien la experta no confirma que el enjambre de sismos sentidos ayer tiene relación
con el volcán, tampoco lo descarta. Solo se podrá confirmar esta teoría en caso de una inusual actividad del
volcán. “Es importante destacar que el volcán no solo tiene vigilancia sísmica sino que tiene otros instrumentos
que están vigilando continuamente el volcán. Si es que hay deformación o cambios en la forma del volcán cuenta
con su monitoreo y si vemos algún signo premonitor, haríamos un informe a las autoridades”, agregó
Hidalgo.
Aunque los sismos registrados fueron de poca magnitud, se sintieron con mayor
intensidad. La doctora Alexandra Alvarado, exdirectora del Instituto Geofísico, explica este fenómeno: “La falla
cuando se mueve levanta el bloque en donde está ubicada la ciudad, sobre los valles. La zona en donde se desliza
está debajo de la ciudad. Esto hace que el impacto de las ondas sobre este bloque sea tan fuerte, no es
casualidad. Justo está debajo de nosotros, y el efecto es alto”.
Según las expertas, como Quito está sobre una zona en la que se ha acumulado material
suelto, esto hace que al producirse las ondas sísmicas por un movimiento de la falla, estas ondas se
amplifiquen. “Si podemos sentir con una magnitud de 2, por este efecto podríamos sentir hasta de 3 o 4 en
intensidad”, resalta Alvarado.
Sobre la posibilidad de que la falla genere sismos de gran magnitud que alcancen la
denominación de terremoto, las expertas destacaron que la falla tiene una superficie pequeña de 60 kilómetros,
en comparación con otras fallas. Así por ejemplo, un sismo de 8 grados puede provenir de una falla que supere
los 200 kilómetros de superficie continua. En el caso de la capital, la falla está fragmentada.
Sin embargo, la intensidad puede llegar a afectar tanto como la magnitud. “Si con
sismos de tan pequeña magnitud como 2.8 los sentimos más fuerte, uno de mayor magnitud (...) entonces sí podrían
causar daños importantes en la ciudad (...) Podrían darse más sismos, y de magnitudes superiores, tenemos una
falla activa”, indicó Alvarado.
El mayor sismo que ha registrado Quito, relacionado con el sistema de fallas debajo
de la ciudad, se dio en 1587 en las zonas de Pomaquí y San Antonio, y fue de aproximadamente 6.4 grados en la
escala de Ritcher.
Por otro lado, el enjambre de sismos de ayer no guarda relación con el terremoto
registrado el pasado fin de semana en Perú y que pudo sentirse hasta otros países como Ecuador. Este movimiento
estuvo relacionado a un rompimiento de la placa de Nazca que todavía está activa y que tuvo un impacto de hasta
400 kilómetros costa adentro, con una profundidad de 144 kilómetros.