Defensores Públicos de Flagrancias denuncian Indefensión ante COVID-19

Patricio Cobos, defensor público que fue contagiado con COVID-19. Foto: Facebook.
Vistazo

El 16 de marzo, Patricio Cobos posteó en su cuenta de Facebook. “Con la fe en Dios siempre. Turno en la unidad de vigilancia Portete”. En la foto, aparece con una mascarilla de tela de color café, cubriendo su nariz y su boca. Él trabaja en la Defensoría Pública de Guayas, en la Unidad de Flagrancias.

Miriam, su esposa, relató a Vistazo que una amiga suya, residente en China, le había contado que la protección con mascarilla puede hacerse en forma casera. Por ello, cosió esta protección de tela para que Patricio pudiera acudir a su lugar de trabajo.

Ese mismo día, a las 10h23, el jefe departamental de Flagrancias de la Defensoría, zona 8, envió un correo electrónico a sus compañeros. En él les informa que ante la falta de recursos para dotar de estos materiales a los servidores de la Defensoría Pública, en la provincia, deben tomar “de forma individual las medidas oportunas para protegerse de esta pandemia”.

Una semana más tarde, con fiebre y síntomas respiratorios, la esposa del abogado intentaba ingresarlo en el hospital Los Ceibos, de Guayaquil. No tuvo éxito. Relató la odisea a Vistazo, por vía telefónica. Ellos tienen dos hijos pequeños, que esperaban en su casa, mientras ella buscaba ayuda hospitalaria. Su esposo llegó a desmayarse en la vía pública.

En esencia, nunca tuvo un diagnóstico confirmado de Covid-19, pero requirió ayuda de oxígeno en forma urgente. “Por suerte, con apoyo de su sitio de trabajo conseguimos el oxígeno y un vehículo de la institución nos ayuda para el traslado”. El funcionario de la Defensoría Pública de Guayas se recuperaba en su domicilio, al momento de la entrevista.

Vistazo pidió la versión oficial del Defensor Público General, Ángel Torres Machuca. A través de una asesora, explicó que el funcionario “está en este momento evolucionando favorablemente al tratamiento médico domiciliario al que fue sometido por disposición de los médicos del IESS, lo que se logró por gestión de la Defensoría Pública”.

Según el Defensor, “desde el primer momento de la crisis se gestionó la compra de insumos como gel, guantes, mascarillas y alcohol. Mientras esto llegaba a cada provincia, los directores provinciales también realizaron gestiones para entregar provisiones a los defensores públicos. Recibieron donaciones de mascarillas por parte de la Vicepresidencia y el Municipio de Guayaquil”.

Más contradicciones
Según su versión a Vistazo, el Defensor Torres Machuca pidió “que las audiencias sean telemáticas con la participación de los defensores públicos desde sus domicilios, solicitud que tiene pleno sustento legal. Es falso afirmar que se ha solicitado que estas audiencias sean presenciales, más bien todo lo contrario. En buena hora esta modalidad de audiencias telemáticas comenzó a aplicarse, en coordinación con las autoridades de justicia”.

Según sus datos, entre el 17 y el 26 de marzo de 2020, patrocinaron a 1.219 personas en 897 audiencias de flagrancia. Ratifica que los servicios se prestan 24 horas al día.

Sin embargo, 48 horas después de enviar su versión, el Defensor emitió la resolución DP-DPG-047, del 30 de marzo. En ella se ratifica la modalidad de turno domiciliario. Pero el artículo 3 determina que el funcionario de turno debe dirigirse a la “Unidad de flagrancia que corresponda, observando todos los protocolos de salud y movilidad dispuestos por las autoridades competentes”. El documento menciona que de requerirse presencia física, se procurará que los distintos funcionarios judiciales se encuentren en distintas salas.

Personal de Flagrancia de la Defensoría Pública, pidió a este medio que la autoridad nacional garantice la realización de todas las audiencias por vía telemática.