Seguramente has oído hablar de la armonización facial, una tendencia de belleza que ha ganado fama últimamente por sus procedimientos poco invasivos a comparación de otros más tradicionales. La Dra. Suad Quessep, otorrinolaringóloga y cirujana plástica facial, nos dice que esta técnica consiste en “la aplicación de filler o rellenos en varias zonas de la cara con la finalidad de realzar las facciones o rejuvenecer”.
Este trabajo se puede realizar en las cienes, los pómulos, las mejillas, los labios, el contorno mandibular y el mentón, en especial, en las zonas que tienen déficit de volumen como, por ejemplo, la mejilla interna o los surcos nasogenianos. Con la aplicación de diferentes ácidos hialurónicos en densidad, la especialista aclara que se puede lograr un rosto alegre y jovial, que la combate la flacidez y brinda asimetría.
¿Es un procedimiento generalizado?
No. La experta aclara que “no se debe caer en la generalización de la armonización facial, ya que el paciente tiene a veces la falsa impresión de que se trata de un tratamiento estandarizado, no lo es, ya que cada rostro es diferente y necesitará aplicar el filler o relleno en distintas zonas y diferentes cantidades según cada rostro lo requiera, es decir, no es el mismo tratamiento, ni la misma zona de aplicación para todos los pacientes”. Esta técnica busca un equilibrio en los tercios faciales y un realce de las facciones en cada paciente. Por lo tanto es un tratamiento 100 % personalizado.
¿Se mejora el perfil?
Sí, aunque el perfil es uno de los puntos cruciales en el rostro y más cuando se habla de armonización facial. “Se debe lograr equilibrando la punta nasal, el roce con el labio inferior y el mentón, el volumen del tercio medio, es decir la mejilla interna, el realce de los pómulos”, acota la experta, señalando que todo es un trabajo en conjunto para una armonía, sea el caso y la necesidad de cada rostro.
¿Siempre se puede hacer realce de labios?
No siempre, sin embargo, “el realce de los labios podría considerarse como la cereza del pastel, pero recordemos que esta no se debe aplicar si no tenemos pastel”, aconseja la doctora, entendiéndose primero en hacer todos los fundamentos o bases del rostro para por último terminar con un realce o rejuvenecimiento de los labios.
¿Armonización o cirugías?
Sin lugar a dudas cuando se quieren cambios definitivos, duradero e idóneos, la solución es quirúrgica, nos dice la experta, “la armonización fácil es una alternativa temporal, no podemos decir que reemplaza a la cirugía en ningún momento, con la armonización facial podemos lograr resultados buenos, interviniendo adecuada y moderadamente en varios sitios de la cara para lograr un embellecimiento integral”, es decir, rejuvenecimiento y balanceando toda la cara, para dar realce de las facciones.
¿Dura poco o mucho?
La duración de la armonización facial dependerá de la calidad del ácido hialurónico que se utilice, “si este es de óptima calidad demorará entre 12 a 14 meses en promedio”, nos explica, antes de que el cuerpo lo reabsorba de manera natural.
¿Existen complicaciones?
La cirujana comparte que pueden existir complicaciones si no se cumple una de estas dos razones principales: la primera, que la armonización facial debe ser realizada por profesionales idóneos y entrenados, con un amplio conocimiento del análisis facial de la anatomía; y la segunda medida el producto que se utiliza, que debe tener todas las aprobaciones y certificaciones sanitarias, regularizaciones de la FDA y de la comunidad europea. “Entre las complicaciones en la aplicación del ácido hialurónico, podemos nombrar la aparición de nódulos, exceso de aplicación en alguna zona lo que conllevará a resultados antiestéticos o exagerados, complicaciones vasculares por aplicaciones intravasculares de la sustancia”.