El mega canal de USD 5,3 mil millones busca transformar una de las regiones más secas de la India mediante la conexión de los ríos Ken y Betwa. Este proyecto de ingeniería se extiende a lo largo de 221 kilómetros en el norte del país.
La iniciativa no consiste en unir ambos ríos de manera natural, sino en transferir agua del río Ken — que suele contar con mayor disponibilidad hídrica — hacia la cuenca del Betwa, una región afectada frecuentemente por la escasez de agua.
La obra contempla la construcción de la presa Daudhan, además de túneles y un canal principal que permitirán realizar la transferencia hídrica.
El objetivo es equilibrar la distribución de agua en la zona, posibilitando el riego de cerca de 1 millón de hectáreas y beneficiando a más de 6 millones de personas.
Además, el proyecto incorpora una capacidad hidroeléctrica de 100 MW, combinando la gestión de recursos hídricos con la generación de energía.
Un impacto que va más allá del agua
El canal no solo promete mejorar el acceso al agua, sino también convertirse en un importante motor económico para la región.
Con el fortalecimiento de la agricultura, se espera que las comunidades locales encuentren alivio frente a las sequías persistentes que afectan la producción agropecuaria desde hace años.
La iniciativa forma parte de un plan nacional más amplio impulsado por India para optimizar la gestión y distribución de los recursos hídricos en distintas regiones del país.
Desafíos ambientales y sociales
A pesar de los beneficios esperados, el proyecto enfrenta importantes desafíos ambientales. Parte de la infraestructura se encuentra cerca del Parque Nacional de Panna, reconocido por su biodiversidad y por albergar especies como el tigre de Bengala.
La situación ha generado preocupación entre ambientalistas y especialistas, quienes alertan sobre el posible impacto ecológico de la obra y la necesidad de equilibrar el desarrollo con la conservación de los ecosistemas.
Actualmente, las autoridades y organizaciones involucradas buscan implementar medidas que ayuden a mitigar los efectos ambientales mientras avanza la construcción.
El futuro de esta obra multimillonaria podría redefinir no solo la gestión hídrica de la región, sino también su equilibrio ecológico, en un momento en que India busca avanzar hacia un uso más eficiente y sostenible de sus recursos naturales.





