Un estudio propone una explicación para uno de los grandes enigmas de Stonehenge: cómo llegó hasta el sur de Inglaterra un megalito de casi 6 toneladas que se originó a unos 700 kilómetros de distancia.
La investigación analizó los antiguos movimientos de las capas de hielo durante la última Era del Hielo para rastrear ese recorrido. La Piedra del Altar está en el centro del monumento megalítico. Mide unos 4,9 metros de largo, 1 metro de ancho y 0,5 metro de grosor.
Los autores plantean que los glaciares pudieron facilitar parte del traslado. Aunque reconocen que no hallaron una ruta de hielo continua entre el punto de origen y el emplazamiento final del círculo de piedras.
Una huella mineral que señala a Escocia
Los investigadores identificaron en 2024 la procedencia de este bloque mediante el análisis de su composición mineral y química, que apuntó hacia la Cuenca Orcadiana, en el nordeste de Escocia. Cada formación rocosa guarda una especie de firma geológica propia, moldeada por las condiciones particulares del terreno donde se formó.
Esa huella química permitió a los investigadores comparar el megalito con muestras de distintas regiones hasta encontrar una coincidencia clara. Ese hallazgo abrió la pregunta que el nuevo trabajo intenta responder: si la roca nació tan lejos, ¿Cómo cruzó cientos de kilómetros hasta Stonehenge?
Lo que revelan las simulaciones de hielo
Para reconstruir el posible trayecto, el equipo combinó el estudio mineralógico con simulaciones computacionales que recrean el comportamiento antiguo de las masas de hielo. Los modelos muestran que ciertos flujos glaciares sí pudieron arrastrar rocas desde el nordeste escocés hacia el sur durante el periodo glacial.
Sin embargo, esas mismas simulaciones no lograron trazar un camino de hielo ininterrumpido que uniera directamente la Cuenca Orcadiana con el lugar donde hoy se levanta Stonehenge. Según los cálculos, el desplazamiento glaciar pudo llevar el bloque, como máximo, hasta la zona de Dogger Bank, un territorio que en la actualidad permanece bajo las aguas del Mar del Norte.
El tramo que solo pudo cubrir el ser humano
La investigación también reveló que la mayoría de las masas de hielo del nordeste escocés se desplazaron en sentido contrario al monumento, lo que debilita aún más la idea de un viaje glaciar completo. Por eso, los datos disponibles no respaldan una ruta de hielo capaz de explicar todo el recorrido por sí sola.
Por eso, las comunidades prehistóricas debían cubrir con esfuerzo organizado el tramo entre Dogger Bank y Stonehenge. Aun con la participación de los glaciares, todavía tenían que transportar el enorme bloque por cientos de kilómetros adicionales.
¿Por qué descartan que la piedra llegara completamente flotando en hielo?
Las simulaciones computacionales mostraron que la mayoría de los glaciares del nordeste escocés se movieron en dirección opuesta a Stonehenge, no hacia él. Aunque algunas masas de hielo avanzaron hacia el sudeste y depositaron rocas en Dogger Bank (una zona que hoy está bajo el Mar del Norte).
Los datos actuales no permiten trazar una ruta de hielo continua desde Escocia hasta el sur de Inglaterra. Dogger Bank todavía está a cientos de kilómetros de Stonehenge. Por eso, el hielo pudo cubrir solo una parte del recorrido total y el resto debió hacerse mediante esfuerzo humano.













