Un objeto metálico de gran tamaño parece flotar sobre la Tierra, cubierta por una espesa capa de nubes. La Imagen del Día el domingo 27, publicada por la NASA, muestra el tanque externo de combustible de un transbordador espacial justo después de separarse de la nave.
El tanque cumplía una función esencial: almacenaba el hidrógeno y el oxígeno líquidos utilizados por los tres motores principales del transbordador. Durante el ascenso, esos combustibles permitían que la nave alcanzara altas velocidades.
Una pieza clave que no permanecía en el espacio
Con aproximadamente 47 metros de longitud, el tanque externo era una de las mayores estructuras del conjunto del transbordador y sus cohetes auxiliares. Sin embargo, no permanecía conectado a la nave durante toda la misión. Una vez apagados los motores principales, el tanque se separaba del transbordador, que continuaba su trayectoria.
El destino final del equipo tras la separación
La fotografía registra ese momento, con la Tierra al fondo, el tanque aparece aislado, mientras la nave que lo fotografió sigue su camino. A diferencia de los cohetes auxiliares, que podían ser recuperados y reutilizados, el tanque externo era desechable.
Tras la separación, retornaba a la atmósfera terrestre, donde la mayor parte de su estructura se desintegraba debido al intenso calentamiento. Por eso, el objeto no permanecía indefinidamente en el espacio.
Tres décadas de misiones con transbordadores
El programa de transbordadores espaciales de la NASA sumó 135 misiones entre 1981 y 2011. En ese periodo, las naves llevaron astronautas al espacio, pusieron satélites en órbita y participaron en la construcción de la Estación Espacial Internacional.
La Imagen del Día del 27 de septiembre ofrece una perspectiva poco común de los viajes espaciales. Mientras la Tierra aparece cubierta por nubes, un tanque de combustible recién descartado muestra una de las etapas necesarias para llevar seres humanos más allá de la atmósfera terrestre.













