En Portugal existe una propuesta pensada para quienes quieren dejar atrás la rutina de oficina y sumar experiencia de vida al aire libre en contacto con animales rescatados. Un santuario situado en el Parque Natural de Sierra de la Estrella cubre el alojamiento de sus voluntarios a cambio de un compromiso semanal de 24 horas de trabajo.
El predio alberga distintas especies, entre ellas perros, gatos, cerdos, gallinas, ovejas, caballos y burros. Todos llegaron al lugar tras vivir situaciones de abandono o maltrato. Para postularse como voluntario no hace falta experiencia previa con animales, pero sí se pide buena condición física, ya que las tareas diarias implican esfuerzo propio de la vida rural.
Un refugio en el corazón de las montañas
En el centro de Portugal, cerca de la frontera con Extremadura, funciona un santuario sin fines de lucro creado por una mujer llamada Annie. Desde su fundación, el santuario recibe personas de distintas partes del mundo que colaboran a cambio de techo y comida.
Los 82 animales rescatados forman parte de la vida diaria del predio: 25 perros, 25 gatos, 11 cerdos, 15 gallinas, cuatro ovejas, cuatro caballos y dos burros. Cada uno necesita atención constante, desde la comida hasta la limpieza de los espacios donde duerme y descansa.
Qué hace cada persona que se anota
La rutina de quienes llegan al santuario incluye otras tareas además del cuidado de los animales. Las tareas también incluyen arreglar vallas, pintar paredes, hacer reparaciones de plomería y carpintería, y mantener la huerta.
Esas actividades se reparten a lo largo de la semana hasta completar las 24 horas comprometidas, y el resto del tiempo queda a disposición de cada voluntario. Muchos aprovechan esas horas libres para recorrer los senderos y pueblos de la zona montañosa.
Alojamiento, comida y qué no está incluido
Cada persona tiene una habitación privada en una vivienda situada a cinco minutos a pie del refugio. El lugar cuenta con duchas con agua caliente, electricidad y Wi-Fi para descansar después de la jornada de trabajo.
Durante la estancia, cada voluntario cocina sus propias comidas con los alimentos de origen vegetal que aporta la organización. Los vuelos, el traslado hasta la propiedad y los gastos personales corren por cuenta de quien se postula.
Requisitos para postularse al programa
No se exige experiencia previa con animales para participar en el programa. Es indispensable hablar inglés con fluidez, porque ese idioma se usa para dar instrucciones y comunicar las normas de seguridad dentro del predio.
También se requiere buena condición física para afrontar las tareas de mantenimiento, el esfuerzo al aire libre y la cuesta de unos 800 metros entre la vivienda y el santuario. La organización recomienda llevar ropa adecuada para el trabajo rural.
La estancia mínima exigida por la organización es de dos semanas. Dentro del predio rigen algunas restricciones: no se permite el ingreso de productos de origen animal, alcohol ni drogas. Quienes deseen postularse pueden hacerlo a través de la plataforma Workaway, donde la organización comunica los cupos disponibles y responde las consultas de los interesados.
Quienes lleguen desde fuera de la Unión Europea deben revisar previamente las condiciones migratorias.













