Hacer ejercicio en pareja podría aportar beneficios que van más allá de la salud física. Un estudio realizado en Estados Unidos encontró una relación entre la actividad física y una mejor comunicación, una mayor capacidad para resolver conflictos y una menor frecuencia de problemas matrimoniales entre las parejas jóvenes.
La investigación fue desarrollada por especialistas de la Universidad Brigham Young (BYU) y analizó los datos de 1.693 parejas recién casadas.
Los resultados sugieren que compartir actividades físicas puede convertirse en una oportunidad para fortalecer la conexión entre los cónyuges.
Hacer ejercicio juntos puede mejorar la comunicación
Los investigadores utilizaron información del proyecto Couple Relationships and Transition Experiences (CREATE) y analizaron diferentes aspectos de la vida matrimonial.
Entre ellos se encontraban la capacidad de escuchar y comprender a la pareja, la forma de afrontar los desacuerdos y la frecuencia e intensidad de los conflictos.
Los resultados mostraron que las parejas que realizaban ejercicio juntas tendían a presentar mejores indicadores de comunicación y resolución de conflictos, además de reportar menos problemas matrimoniales.
Caminar aparece como una de las actividades más frecuentes
Alrededor del 58% de las mujeres y el 60% de los hombres participantes afirmaron realizar ejercicio con regularidad. No obstante, solo aproximadamente un tercio de las parejas dijo practicar actividad física conjuntamente.
Entre las actividades mencionadas estuvieron caminar, correr, hacer musculación, ir al gimnasio, practicar deportes, nadar, hacer senderismo y montar en bicicleta. La caminata destacó especialmente, ya que puede proporcionar un momento para conversar mientras ambos se mantienen activos.
Los especialistas también señalan que compartir actividad física podría ayudar a reducir el estrés y generar más oportunidades para escuchar, conversar y resolver pequeñas dificultades juntos.
Así, hacer ejercicio en pareja puede ser una forma de crear tiempo de calidad. Desde una caminata por el barrio hasta una sesión de entrenamiento en casa, compartir movimiento podría ofrecer un espacio para conversar y fortalecer la conexión cotidiana.













