Un Boeing 727-200 dado de baja hace décadas funciona como vivienda permanente en medio de un bosque de Hillsboro, en Oregón, Estados Unidos. Bruce Campbell, ingeniero eléctrico jubilado de 76 años y expiloto, es su dueño y convirtió la aeronave en su hogar hace 25 años.
La idea nació después de que viera fotografías de un cementerio de aviones en el desierto de Arizona. En 1999 adquirió la estructura por 100 mil dólares a una empresa de desguace en Grecia y la bautizó como «The Airplane Home».
Del desguace griego al bosque de Oregón
El avión voló hasta Oregón, fue desmontado y trasladado por piezas al terreno boscoso, donde volvió a ensamblarse. La cabina de mando, los asientos de pasajeros y los controles de vuelo se conservan tal como estaban en servicio.
El espacio habitable suma 99 metros cuadrados y funciona como un estudio residencial. Cuenta con una ducha operativa, los baños originales de la aeronave, que siguen en uso diario, y una lavadora instalada dentro de la cabina.
Gastos, visitas y vida junto al fuselaje
En una entrevista con la cadena CNBC en 2022, el propietario detalló un gasto mensual de 332 euros en electricidad e impuestos sobre la propiedad. A esa suma se añadieron, con los años, los costos de traslado, adaptación y reforma del avión.
Durante los 25 años que lleva viviendo allí, plantó cientos de árboles alrededor del fuselaje. También recibe visitantes de distintos países para recorridos gratuitos y organiza encuentros en el lugar, incluidas presentaciones musicales sobre las alas de la nave.
Un segundo proyecto, ahora en Japón
Campbell dijo a la cadena KCTV5 que alrededor de tres aviones comerciales quedan fuera de servicio cada día en el mundo y terminan destruidos. A su criterio, esas carcasas deberían funcionar como viviendas sostenibles, pequeños locales comerciales o refugios de emergencia, con materiales altamente resistentes al clima.
Campbell inició un segundo proyecto en la isla de Kyushu, cerca de la ciudad de Miyazaki, en Japón. La propuesta apunta a un Boeing 747-400, un modelo mayor que el avión instalado en Estados Unidos.
La iniciativa en territorio asiático enfrenta obstáculos logísticos y burocráticos. El jubilado divide su tiempo entre Estados Unidos y viajes a Japón para obtener las autorizaciones. Si las normas locales impiden la instalación, el plan prevé trasladar el montaje a Nueva Zelanda o Australia. Campbell mantiene en su página web las orientaciones y plantas técnicas.
Cómo funciona la sostenibilidad de una estructura de avión como hogar
Un avión comercial está diseñado para resistir condiciones extremas durante el vuelo: cambios de presión, temperaturas, turbulencias y exposición prolongada a elementos naturales. Estas características hacen que el fuselaje sea una estructura inherentemente robusta.
Cuando se reutiliza como vivienda permanente, aprovecha esa resistencia superior a la de una construcción tradicional, permitiendo que materiales que normalmente terminarían destruidos en desguaces cumplan una segunda función útil en medio de entornos naturales como bosques.
¿Por qué Campbell decidió trasladar el proyecto a Japón?
Campbell decidió llevar el proyecto a Japón para demostrar que la idea puede funcionar en distintos países, geografías y contextos regulatorios. Su objetivo es probar que los fuselajes pueden convertirse en viviendas sostenibles, pequeños comercios o refugios de emergencia.
Si las normas locales impiden la instalación, tiene planes alternativos para Nueva Zelanda o Australia y mantiene en su página web orientaciones y plantas técnicas para que otros reproduzcan el modelo.













