Durante tres décadas, una pesada piedra fue utilizada para una tarea cotidiana: mantener abierta la puerta de un cobertizo. Lo que su propietario no imaginaba era que el objeto podía tener un origen extraterrestre y alcanzar un valor estimado de hasta US$ 100.000.
La historia ocurrió en Edmore, en el estado de Michigan, Estados Unidos. En 1988, David Mazurek compró una granja y, junto con la propiedad, recibió una roca de aspecto inusual que ya era utilizada para sujetar una puerta.
El antiguo propietario le explicó que se trataba de un meteorito que había caído en la zona décadas antes. A pesar de la historia, la piedra continuó teniendo una función práctica durante años. Mazurek la mantuvo como tope de puerta y no buscó comprobar si realmente procedía del espacio.
La curiosidad llevó la piedra a una universidad
El interés cambió en 2018, cuando el propietario comenzó a conocer casos de personas que encontraban fragmentos de meteoritos y obtenían dinero por ellos. Ante la posibilidad de que su antigua piedra tuviera algún valor, decidió llevarla para que fuera examinada por especialistas.
El análisis estuvo a cargo de Mona Sirbescu, profesora de geología de la Central Michigan University. Durante años, había recibido muestras que sus propietarios creían que podían ser meteoritos, pero que finalmente resultaban ser rocas terrestres.

En este caso, sin embargo, el resultado fue diferente. El análisis determinó que la pieza era un meteorito de hierro, con un peso superior a 10 kilogramos. Posteriormente, la identificación fue confirmada por especialistas del Smithsonian Institution.
Uno de los mayores meteoritos encontrados en Michigan
La pieza pasó a ser reconocida como el sexto meteorito más grande registrado en Michigan y recibió el nombre de Edmore.
Su composición predominantemente metálica y su tamaño contribuyeron a convertirla en una pieza de interés tanto científico como económico. Las estimaciones realizadas en 2018 situaron su posible valor en alrededor de US$ 100.000.
El caso esl lamativo porque el meteorito permaneció durante años a la vista y fue utilizado para una función doméstica sin que su verdadero origen estuviera confirmado.
Una pieza que parecía una simple roca terminó convirtiéndose en un objeto de interés para la ciencia y en uno de los hallazgos meteoríticos más curiosos de Michigan.













