El Mediterráneo enfrenta un riesgo de tsunami en los próximos treinta años, según organismos internacionales. El peligro proviene de la falla de Averroes, ubicada bajo el Mar de Alborán, en la zona equidistante entre las costas de Málaga, en España, y el Norte de África.
Un terremoto en esa región podría generar ondas de hasta seis metros de altura, que llegarían a España en apenas veintiún minutos. Los habitantes de las áreas costeras tendrían aproximadamente treinta y cinco minutos para desplazarse hacia el interior y buscar terreno más elevado.
Cómo se forma un tsunami
Un tsunami se origina cuando una falla geológica submarina se desplaza de forma abrupta, generalmente por un terremoto. Una falla geológica es una grieta o fractura de la corteza terrestre en la que dos segmentos de roca se mueven uno sobre otro y liberan una gran cantidad de energía.
Cuando este movimiento ocurre bajo el agua, desplaza un volumen significativo de agua, que se propaga en forma de ondas hacia la costa. La velocidad y la altura de estas ondas dependen de la magnitud del terremoto y de la profundidad a la que ocurra el evento sísmico.
Escenarios en el Mediterráneo occidental
Si el terremoto ocurriese en aguas más cercanas a Argelia, el tsunami tardaría aproximadamente una hora y quince minutos en cruzar el Mediterráneo hasta alcanzar la península ibérica. Este tiempo adicional ofrecería más margen para que la población costera evacúe las zonas de riesgo.
Ciertas regiones costeras son particularmente vulnerables debido a su actividad tectónica constante. Científicos y autoridades de protección civil trabajan en planes de alerta temprana para minimizar el impacto humano de un evento de esta magnitud cuando finalmente ocurra.













