Tirar el papel higiénico por el inodoro es una costumbre en muchos hogares, pero no siempre es la mejor opción.
En sistemas preparados para recibir papel higiénico, este producto está diseñado para desintegrarse en contacto con el agua y seguir el recorrido de las aguas residuales.
Sin embargo, cuando existen tuberías estrechas, instalaciones antiguas, problemas de drenaje o sistemas que no están preparados para recibir papel, desecharlo en el inodoro puede aumentar el riesgo de obstrucciones.
¿Cuándo puede convertirse el papel higiénico en un problema?
El papel higiénico se desintegra con mayor facilidad que otros productos de papel, pero su acumulación puede contribuir a una obstrucción cuando el sistema ya presenta dificultades para evacuar el agua.
El riesgo aumenta cuando se arrojan grandes cantidades de papel de una sola vez o cuando se desechan otros productos que no deben llegar al inodoro, como toallitas húmedas, pañales, productos de higiene personal o papel más resistente.
Cuando el flujo de agua se ve comprometido, pueden aparecer señales como descargas lentas, aumento del nivel del agua en el inodoro o retorno de agua por los desagües.
¿Qué puede ocurrir si existe una obstrucción?
Una tubería bloqueada puede impedir el paso normal de las aguas residuales. Dependiendo de la gravedad del problema, esto puede provocar que el agua suba en el inodoro o regrese por otros desagües de la vivienda.
Además de generar molestias, una obstrucción prolongada puede requerir mantenimiento para localizar y eliminar el bloqueo.
Si las aguas residuales llegan a entrar en contacto con superficies del hogar, también será necesario realizar una limpieza adecuada.
¿Conviene tirar el papel al inodoro o utilizar un cesto?
La respuesta depende del sistema de saneamiento de cada vivienda. Si la red está diseñada para recibir papel higiénico y las autoridades o la empresa local de saneamiento así lo indican, puede desecharse en el inodoro.
En cambio, cuando las instalaciones no están preparadas para ello o existe una recomendación específica de no hacerlo, conviene utilizar un cesto destinado a los residuos del baño.
En cualquier caso, los productos que no se descomponen fácilmente en agua no deben tirarse por el inodoro. Evitar tirarlos es la mejor manera de reducir el riesgo de atascos y mantener las tuberías en buen estado.













