Llevar el celular al baño y permanecer sentado durante largo rato puede aumentar el riesgo de hemorroides, un problema que pocas personas consideran. Un estudio de 2025, publicado en la revista PLOS One, encontró una relación directa entre ese hábito y la aparición del problema.
La investigación analizó a 125 adultos que se sometieron a una colonoscopía de rastreo. E identificó que usar el teléfono en el inodoro elevaba en 46% la probabilidad de sufrir hemorroides. Entre los participantes, el 66% reconoció revisar el celular mientras evacuaba.
Por qué el teléfono alarga la visita al baño
El gastroenterólogo Jacques Matone explica que la distracción convierte el inodoro en una especie de sillón y hace que la persona pierda la noción del tiempo. Esa pérdida de tiempo ayuda a explicar la diferencia entre quienes desarrollan el problema y quienes no.
Los datos muestran la diferencia: un 37,3% de quienes usaban el celular permanecía sentado más de cinco minutos, frente a un 7,1% entre quienes no usaban el aparato.
Los investigadores también tomaron en cuenta la edad, el sexo, el índice de masa corporal, el nivel de actividad física, el esfuerzo al evacuar y el consumo de fibra de cada participante.
La presión que se acumula en el cuerpo
Permanecer sentado más tiempo del necesario, sobre todo mientras se hace fuerza, aumenta la presión sobre las venas de la región anal. Con el paso de los minutos, esa presión puede agravar hemorroides, provocar fisuras y, en quienes tienen predisposición, derivar en un prolapso rectal.
El hábito de entretenerse en el baño no es nuevo: antes eran las revistas o el periódico, ahora es un teléfono con entretenimiento prácticamente ilimitado. La diferencia es que hoy resulta mucho más fácil perder la cuenta de cuánto tiempo pasó desde que uno se sentó.
Cuándo levantarse del inodoro
Quienes tienen estreñimiento tienen un motivo adicional para prestar atención: permanecer sentados en exceso puede empeorar sus síntomas. Quienes estudian el tema recomiendan levantarse apenas se termina de evacuar y limitar la permanencia a alrededor de tres a cinco minutos. Dejar el celular fuera del baño es, según los investigadores, la forma más directa de evitar ese tiempo extra.













