Investigadores de la Universidad Tufts, en Estados Unidos, hallaron que esta bebida, sin azúcar ni grasas saturadas, está asociada a un menor riesgo de mortalidad. El estudio, publicado en The Journal of Nutrition, analizó datos de 9 ciclos consecutivos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES), entre 1999 y 2018, y abarcó a más de 46 mil adultos.
Quienes consumían entre una y dos tazas diarias, sin aditivos, presentaban un riesgo 16% menor de muerte por cualquier causa. Con un consumo de dos a tres tazas por día, esa asociación aumentaba al 17%, según los hallazgos.
Sin embargo, consumir más de tres tazas no generaba beneficios adicionales. Además, la relación entre el café y un menor riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular disminuía cuando el consumo superaba las tres tazas diarias.
Cómo actúa en el organismo
Los autores sugieren que los beneficios pueden atribuirse a los compuestos bioactivos presentes en la bebida, aunque el estudio se enfoca en la asociación entre consumo y mortalidad más que en los mecanismos específicos de acción.
El estudio muestra que agregar azúcar y grasas saturadas puede reducir los beneficios observados en términos de mortalidad. Una taza de 240 ml con bajo contenido de azúcar implica menos de media cucharadita de endulzante granulado, miel o jarabe. En el caso de las grasas saturadas, el bajo contenido equivale a apenas una cucharada de leche al 2% o menos de sus derivados.
La importancia de preparación sin aditivos
Cuando se le añaden grandes cantidades de azúcar y grasas saturadas, la bebida no mostró la misma asociación con menor riesgo de muerte. Incluso cuando el consumo superaba las tres tazas diarias, el vínculo con protección contra enfermedades cardiovasculares desaparecía completamente.
La investigación utilizó 9 ciclos consecutivos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES), de 1999 a 2018, vinculados a registros nacionales de mortalidad.
Esto permitió a los científicos seguir a los participantes durante aproximadamente 20 años y documentar qué sucedió con su salud. Los resultados se alinean con recomendaciones dietéticas que sugieren limitar el azúcar agregado y las grasas saturadas en la alimentación diaria.
Café y mortalidad cardiovascular
Investigadores europeos encontraron que quienes beben café por la mañana tienen 16% menos probabilidad de morir por cualquier causa. También presentan 31% menos probabilidad de morir por enfermedad cardiovascular, según estudio en European Heart Journal.
El consumo moderado de dos a tres tazas matutinas ofrecía los mismos beneficios que dosis más altas. Estos hallazgos refuerzan que el horario y forma de consumo determinan sus efectos en la salud.
Los resultados apuntan a que mantener la bebida sin aditivos permite conservar esa asociación, sin la interferencia de ingredientes que reduzcan su potencial protector.













