La duración de los días en la Tierra aumenta de forma muy gradual debido a la desaceleración de la rotación del planeta.
Aunque el cambio es imperceptible a escala humana, las estimaciones científicas indican que, dentro de unos 200 millones de años, un día podría alcanzar aproximadamente las 25 horas.
Se trata de un proceso natural que ocurre a lo largo de escalas geológicas y que está relacionado, principalmente, con la interacción gravitacional entre la Tierra y la Luna.
¿Por qué la rotación de la Tierra se está ralentizando?
La principal causa de este fenómeno es la fricción generada por las mareas, provocadas por la atracción gravitacional de la Luna.
Este efecto hace que la rotación terrestre disminuya su velocidad de forma muy lenta con el paso del tiempo. Según las estimaciones actuales, la duración del día aumenta entre 1,7 y 2,3 milisegundos por siglo.
La influencia de la Luna
La interacción entre la Tierra y la Luna no solo afecta las mareas. A medida que ambos cuerpos intercambian momento angular, la rotación terrestre se ralentiza mientras la Luna se aleja de la Tierra a un ritmo aproximado de 3,8 centímetros por año.
Este proceso ha ocurrido durante miles de millones de años y continuará mientras se mantenga la interacción gravitacional entre ambos cuerpos.
Un cambio imperceptible para la humanidad
Aunque la idea de un día de 25 horas resulta llamativa, el cambio ocurre de manera tan lenta que no tendrá efectos perceptibles para las generaciones actuales.
Además, factores como la atmósfera, las corrientes oceánicas y la actividad geológica pueden producir pequeñas variaciones temporales en la duración del día, aunque estas son mínimas en comparación con la tendencia a largo plazo.
En conjunto, las investigaciones sugieren que, si la evolución del sistema Tierra-Luna continúa como se estima, la duración de un día podría acercarse a las 25 horas dentro de aproximadamente 200 millones de años.













