Durante siglos, un convento medieval permaneció oculto bajo tierra mientras los habitantes de una localidad danesa jugaban fútbol sin saberlo. El descubrimiento del convento de Santa Clara, fundado en 1256, revela estructuras intactas apenas a un metro de profundidad bajo una cancha deportiva.
Un escáner de radar de penetración terrestre permitió identificar habitaciones, claustros, pilares e incluso una iglesia dentro del complejo. Los especialistas del Instituto Noruego para la Investigación del Patrimonio Cultural destacaron la claridad sin precedentes de las imágenes obtenidas, que constituyen algunos de los resultados de radar más precisos de un complejo monástico en Escandinavia.

Cómo se descubrió el convento
Las autoridades municipales de Roskilde planeaban construir un estacionamiento subterráneo en el terreno. Lo que motivó a la organización de museos ROMU a colaborar con instituciones nacionales para inspeccionar el predio antes de cualquier obra.
Durante el invierno, los investigadores recorrieron el campo nevado con un vehículo equipado con escáner especial, una herramienta no invasiva que permite estudiar estructuras bajo tierra sin excavación.
El complejo perteneció a las clarisas, una orden de monjas católicas, desde su fundación. Roskilde funcionaba como centro del poder eclesiástico local y albergaba cinco complejos monásticos, de los cuales Santa Clara era uno de los más significativos.
Estructura y preservación del conjunto monástico
El convento medía aproximadamente 70 metros de largo y contaba con cuatro alas construidas alrededor de un patio central. La iglesia ocupaba el ala sur del complejo y probablemente poseía un techo abovedado. Los especialistas sugieren que las monjas utilizaban áreas elevadas separadas de los hombres durante las ceremonias religiosas.
Las ruinas permanecieron en relativo estado de conservación porque el terreno nunca fue reconstruido tras el cierre del convento. Desde 1961, el espacio funciona exclusivamente como cancha de fútbol, lo que protegió inadvertidamente los restos medievales de perturbaciones.
Durante la Reforma Protestante del siglo XVI, más de medio millón de ladrillos del sitio fueron vendidos al castillo de Selsø, pero las estructuras subterráneas se mantuvieron intactas bajo tierra.
Próximos pasos de la Investigación
Los investigadores planean realizar excavaciones en el sitio para obtener artefactos directos. Buscan encontrar cerámica fragmentada, huesos de animales, objetos religiosos como cruces colgantes, cuentas de rosario e insignias de peregrinos que confirmen la vida cotidiana y espiritual del convento durante la Edad Media.













