Un satélite espía estadounidense se desintegró inesperadamente el 13 de septiembre de 2026 mientras orbitaba a unos 775 kilómetros sobre la Tierra, confirmó la Fuerza Espacial de Estados Unidos. Las causas exactas siguen bajo investigación.
El artefacto, identificado públicamente como USA 32, se fragmentó en la órbita terrestre baja. Sus restos son rastreados de forma continua para proteger la seguridad de los vuelos espaciales y representan un riesgo potencial para otras misiones en curso.
Un legado de la Guerra fría en órbita
El satélite fue lanzado el 5 de septiembre de 1988 desde la Base Aérea de Vandenberg en California, a bordo de un cohete Titan II. Formaba parte de un programa clasificado de inteligencia electrónica que Estados Unidos desarrolló durante la Guerra Fría para monitorear amenazas soviéticas.
Su misión principal consistía en captar señales emitidas por sistemas de radar y otros equipos electrónicos terrestres, especialmente los operados por la Unión Soviética. El satélite procesaba los datos en órbita y los transmitía rápidamente a estaciones terrestres y unidades militares estadounidenses, lo que proporcionaba inteligencia crítica en tiempo real.
Farrah III: el nombre secreto y su diseño característico
Conocido internamente como Farrah III, el satélite recibió este nombre en clave en honor a la actriz Farrah Fawcett, famosa por su papel en la serie televisiva «Las Panteras» durante los años 1970. Su forma cilíndrica y achatada se comparaba con frecuencia con una lata de atún en los informes técnicos de la época.
El artefacto giraba aproximadamente 50 veces por minuto, lo que permitía a sus antenas captar radiaciones de radar de diferentes regiones de la superficie terrestre durante cada órbita. Este diseño rotatorio fue fundamental para su capacidad de vigilancia continua sobre amplias zonas geográficas.
Décadas oculto, ahora parcialmente revelado
El satélite espía USA 32 permaneció secreto durante muchos años, hasta que la Oficina Nacional de Reconocimiento divulgó nuevos documentos e imágenes este año. Parte de la información clasificada sigue restringida. La desclasificación permitió entender mejor una operación crucial de la inteligencia estadounidense.
Sobre las causas de la desintegración, se consideran varios escenarios: baterías deterioradas que provocaron cortocircuitos, propelente residual inestable, falla de algún componente crítico o colisión con un objeto pequeño no detectado.













