Una innovadora barrera maremotriz de 22,5 kilómetros de extensión está en fase de planificación en el Reino Unido, entre Minehead y Watchet, en el Canal de Bristol. La estructura aprovecharía la energía de las mareas para generar electricidad limpia y sostenible capaz de abastecer aproximadamente 2 millones de viviendas británicas.
El proyecto West Somerset Tidal Lagoon se distingue de otras fuentes renovables como la solar o eólica porque garantiza ciclos de generación completamente predecibles durante todo el año.
A diferencia de la energía solar o eólica, las mareas garantizan ciclos completamente predecibles durante todo el año, operando con regularidad absoluta cuatro veces al día y proporcionando un suministro energético estable y confiable a la red nacional.
Capacidad energética y escala del proyecto
La barrera alcanzaría una potencia instalada de 2.500 MW, con capacidad para producir alrededor de 6,5 TWh anuales. Ese volumen de electricidad limpia posicionaría la instalación entre los mayores emprendimientos de descarbonización del continente europeo, fortaleciendo significativamente la seguridad energética del país con recursos renovables sin oscilaciones climáticas severas.
La región elegida —el Canal de Bristol— posee una amplitud mareal excepcional que permite capturar gigantescos volúmenes de agua para impulsar turbinas con elevada eficiencia operacional. Esta característica geográfica particular garantiza un rendimiento consistente que complementaría la red eléctrica pública de forma estable y promovería una sólida independencia respecto a combustibles fósiles.
Componentes técnicos de la estructura
La barrera semicircular utilizaría 206 grandes cajones de concreto premoldeado, diseñados para resistir la erosión severa del océano con alta durabilidad y resistencia mecánica. En el interior de estos módulos se instalarían 125 turbinas bidireccionales capaces de girar tanto durante la entrada como la salida del agua, maximizando la captura de energía en ambos ciclos de las mareas.
Comportas móviles especiales complementan el sistema de control hidrodinámico, regulando eficientemente los niveles del reservatorio artificial. Además, eclusas de navegación garantizan el paso seguro de embarcaciones locales, integrando la infraestructura energética con las operaciones portuarias y de tráfico marítimo de la región.
Beneficios para las comunidades costeras
Más allá de la generación eléctrica, la barrera funcionaría como escudo protector contra inundaciones costeras y resacas severas provocadas por la elevación del nivel marino. De este modo, resguardaría comunidades de litorales vulnerables en Somerset, preservando infraestructura urbana y mejorando la resiliencia ante eventos climáticos extremos.
El proyecto también promete generar miles de empleos directos en construcción y mantenimiento, impulsar el turismo ecológico con nuevas rutas sobre la barrera, y estimular el desarrollo de cadenas productivas de maricultura sostenible en la región.
Actualmente, la propuesta se encuentra en fase de evaluación rigurosa. Si obtiene las licencias ambientales y regulatorias necesarias, el proyecto podría transformar el panorama energético británico al demostrar la viabilidad de tecnologías en el mar a gran escala.













