Científicos de la Universidad de Oxford, al frente de la investigación, identificaron indicios de un depósito de salmuera oculto bajo el volcán caribeño Soufrière Hills, a una profundidad cercana a los 2 kilómetros.
Según explican los autores en la revista Geophysical Research Letters, donde se publicó el trabajo, los sistemas volcánicos pueden acumular fluidos que dan origen a depósitos minerales, lo que amplía las perspectivas de aprovechamiento tanto geotérmico como minero de estas zonas.
Para el análisis, los investigadores se apoyaron en registros sísmicos obtenidos a lo largo de más de una década, entre 1996 y 2007, gracias a una red de 23 estaciones de monitoreo desplegadas en torno al volcán.
El equipo analizó miles de ondas sísmicas: las ondas P, más rápidas, y las ondas S, más lentas, cada una con una velocidad distinta según el material. Esta técnica permitió a los investigadores reconstruir una imagen tridimensional del subsuelo sin perforar directamente el subsuelo.
Cómo el método sísmico revela fluidos subterráneos
El descubrimiento fue posible al diferenciar, dentro del subsuelo, las áreas con magma en estado líquido de aquellas con roca compacta y de las que contienen materiales impregnados de fluidos. Al analizar cómo se comportaban las ondas sísmicas al atravesar distintas capas geológicas, los investigadores pudieron identificar dónde se concentraban los fluidos capaces de transportar metales.
Los modelos obtenidos también coincidieron con lo que ya se conocía sobre la estructura volcánica, lo que validó el enfoque.
Según los investigadores, la anomalía detectada corresponde a una acumulación significativa de salmuera en el subsuelo. Allí se acumularía una salmuera rica en metales disueltos —sodio, potasio, litio y otros elementos—, en un yacimiento que sería un posible depósito mineral en formación.
El potencial económico y energético del hallazgo
Este tipo de depósitos no solo tiene valor minero. La presencia de salmuera caliente a esa profundidad también indica un potencial geotérmico, es decir, una fuente de calor que podría aprovecharse para generar energía.
En contextos geológicos similares alrededor del mundo, estos reservorios se han convertido en objetivos de explotación tanto para la minería como para la generación de electricidad renovable.
Sin embargo, identificar estos recursos no es sencillo, ya que quedan enterrados bajo capas espesas de roca y se ubican en condiciones volcánicas particularmente hostiles. El mapa sísmico también permitió localizar un núcleo volcánico sólido, una región por la que circulan fluidos geotérmicos calentados por el sistema. Y una capa de arcilla cercana a la superficie, modificada por esas corrientes.
En 2009, Islandia perforó una bolsa geotérmica similar con fines de investigación y viabilidad de aprovechar estos recursos en ambientes volcánicos.
Implicaciones para la ciencia y la exploración futura
Estos hallazgos mejoran la comprensión de cómo migran los fluidos bajo los sistemas volcánicos y de su potencial como fuentes de energía geotérmica y metales críticos. Por ahora, los científicos se encuentran en fase de documentar dónde están estos depósitos, cuánta salmuera contienen y qué metales predominan.
Este método permite localizar objetivos sin perforaciones previas y reduce el riesgo de las campañas.
La última erupción del volcán Soufrière Hills se produjo en 2013. El estudio permite observar el interior de un volcán activo sin necesidad de perforarlo y puede contribuir a la exploración de recursos geotérmicos y minerales en entornos volcánicos.













