Claudio «Chiqui» Tapia, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), ha recibido permiso para viajar al Mundial 2026. La autorización, emitida por el juez en lo Penal Económico Diego Amarante, se extiende del 27 de mayo al 21 de julio de 2026. Este permiso cubre viajes a Hungría, Estados Unidos, México y Canadá, pero con una condición clave: Tapia debe depositar una garantía de USD 30 millones.
Un Viaje Condicionado por Garantías
El juez estableció una fianza de USD 30 millones para asegurar que Tapia cumpla con sus obligaciones judiciales. Esta suma, depositada previamente en una cuenta judicial del Banco Nación, podrá ser utilizada nuevamente. La medida busca garantizar que Chiqui Tapia permanezca sujeto al proceso legal en curso.
Un Calendario Apremiante
El itinerario incluye la final de la UEFA Champions League en Budapest el 30 de mayo, y compromisos oficiales ligados al Mundial de 2026. Tapia también estará presente en partidos amistosos de la selección nacional en Estados Unidos, respaldado por invitaciones de la UEFA, FIFA y autorizaciones de la CONMEBOL.
Antecedentes Judiciales del Presidente de la AFA
Chiqui Tapia enfrenta un procesamiento desde marzo por una investigación sobre una deuda tributaria de $19.300 millones. Este proceso incluye a otros directivos del fútbol argentino. El tribunal ha impuesto varias restricciones, incluyendo un embargo y una prohibición de salida, que fue ratificada por la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Penal Económico.
Impacto y Repercusiones
La decisión judicial de permitir su viaje refleja un equilibrio entre las necesidades judiciales y sus obligaciones internacionales en el fútbol. Sin embargo, el incumplimiento podría significar serias implicaciones para Tapia. El control judicial sobre su itinerario subraya la seriedad del monitoreo al que está sujeto.
En conclusión, la autorización para que Claudio «Chiqui» Tapia viaje al Mundial 2026 bajo una fianza de USD 30 millones es un acontecimiento significativo en su contexto judicial actual. El permiso coincide con importantes eventos en el calendario del fútbol, aunque limitado por estrictos controles para asegurar el cumplimiento legal. Este desarrollo será crucial para observar cómo el presidente de la AFA balancea sus roles nacional e internacional en medio de procedimientos judiciales complicados. Con todo en juego, el desenlace dependerá de cómo se maneje dentro y fuera de las cortes hasta julio de 2026.













