El SS United States, el transatlántico más grande jamás construido en Estados Unidos, será hundido de manera controlada frente a las costas de Florida a partir de noviembre. El buque emprenderá así su viaje final y se convertirá en un arrecife artificial para proteger la vida marina.
El condado de Okaloosa impulsa este proyecto con un objetivo preciso: transformar una embarcación histórica en un beneficio ambiental, en lugar de enviarla al desguace. Una vez en el fondo del Golfo de México, cerca de Destin-Fort Walton Beach, el casco favorecerá a especies marinas y atraerá a pescadores y buzos locales.
Un ícono de la ingeniería naval estadounidense
El transatlántico realizó su travesía inaugural en 1952 desde Nueva York hacia Europa y estableció un récord de velocidad en el Atlántico. William Francis Gibbs diseñó una estructura que incorporaba aluminio para reducir peso. Parte del financiamiento provino del gobierno estadounidense, que preveía la posibilidad de utilizarlo en operaciones militares durante la Guerra Fría.
Con más de 300 metros de eslora y un sistema de propulsión innovador, el navío se convirtió en un hito de la ingeniería estadounidense. Sus 24 botes salvavidas podían transportar a más personas que el límite autorizado de pasajeros, una característica que reforzó su reputación de embarcación segura. A bordo viajaron presidentes como Harry Truman, Dwight Eisenhower, John F. Kennedy y Bill Clinton antes de llegar a la Casa Blanca.
La SS United States Conservancy, organización dedicada a preservar la historia del transatlántico, define la embarcación como un símbolo internacional del diseño marítimo del siglo pasado. También destaca su conexión con el glamour del viejo Hollywood y con la recuperación del orgullo estadounidense después de los traumas de la Segunda Guerra Mundial.
Del ocaso a una segunda vida marina
El auge de la aviación comercial a finales del siglo XX redujo drásticamente la demanda de travesías transatlánticas. Incluso intentos de reconvertir el barco al mercado de cruceros y subsidios gubernamentales no lograron revitalizar las operaciones, que cesaron en 1969.
Durante décadas, el transatlántico cambió de propietarios varias veces y enfrentó amenazas de demolición total, con sus piezas destinadas a venderse como chatarra. El panorama cambió cuando el condado de Okaloosa decidió comprar la embarcación para transformarla en arrecife artificial y promover el desarrollo del ecosistema marino.
En los últimos meses, el transatlántico pasó por procedimientos para preparar la estructura para el hundimiento controlado. La iniciativa aún depende de autorizaciones de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos y del Cuerpo de Ingenieros del Ejército, y el cronograma podrá sufrir alteraciones.
Un precedente similar ocurrió en 2006 cuando el USS Oriskany, antiguo portaaviones de la Marina estadounidense, fue hundido en el fondo del mar y se convirtió en un destino popular entre buceadores.
¿Cuánto tiempo tardará todo el proceso hasta que el barco esté bajo el agua?
Según las autoridades estadounidenses, el proceso completo de limpieza, transporte y hundimiento del SS United States llevará al menos un año y medio. El plazo incluye la preparación ambiental del buque en Norfolk, Virginia, antes de su traslado a Florida, y el hundimiento controlado.
Sin embargo, el cronograma puede sufrir alteraciones según las autorizaciones finales y cualquier complicación que surja durante las operaciones.













