Astrónomos han observado directamente cómo una estrella muerta captura material de su compañera, un fenómeno que hasta ahora no había podido estudiarse con este nivel de detalle.
El evento se produjo en un sistema situado a unos 13.000 años luz de la Tierra, donde el gas de una estrella masiva cae hacia un púlsar a velocidades superiores a 540.000 kilómetros por hora.
La observación permite estudiar de cerca cómo interactúan dos objetos estelares en un sistema binario y aporta información sobre procesos relacionados con la evolución de las estrellas.
Un sistema estelar peculiar
El objeto que captura el material es GX 301-2, un púlsar formado por el núcleo colapsado de una estrella masiva que terminó su vida en una explosión. El púlsar orbita alrededor de una estrella gigante, caliente y masiva que libera continuamente gas al espacio.
Parte de este material, conocido como viento estelar, es capturado por el púlsar durante su recorrido orbital. Los dos objetos completan una órbita aproximadamente cada 41,5 días y su distancia varía a lo largo del trayecto.
La información obtenida mediante rayos X
La observación fue realizada con XRISM, un telescopio espacial desarrollado por la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) en colaboración con la NASA y otras instituciones.
El instrumento cuenta con un espectrómetro capaz de analizar con gran precisión la energía de los rayos X procedentes de fuentes astronómicas.

Durante las observaciones, los investigadores identificaron líneas de absorción en el espectro de rayos X. Estas señales permitieron determinar las características y el movimiento del gas que se encuentra entre la Tierra y el púlsar.
El análisis mostró que parte de ese material se desplaza en dirección al púlsar, proporcionando información sobre el proceso de captura del viento estelar.
Qué aporta la observación
El estudio permite analizar directamente el comportamiento del gas en las proximidades de un púlsar y comprobar modelos utilizados para explicar la interacción entre una estrella masiva y un objeto compacto.
Los datos también pueden ayudar a comprender mejor cómo se comporta la materia en sistemas binarios de este tipo y cómo estas interacciones influyen en su evolución.
El equipo continuará estudiando las observaciones para determinar con mayor precisión las características del proceso.













