A los 34 años, el delantero del Santos encontró, en medio de su retiro de la Selección Brasileña, tiempo para cumplir un sueño de la infancia. Se asoció con la marca Biscoitê para lanzar Futi, una línea de galletitas de manteca con objetos coleccionables inspirados en su carrera.
El lanzamiento llega apenas unos meses después de que anunciara que no volvería a vestir la camisa de Brasil. Esa decisión cerró una etapa de 130 partidos y dejó espacio para que el atacante avanzara en nuevos proyectos fuera de las canchas.
El origen de la promesa a su madre
De pequeño, pidió a su madre una galletita que ella no pudo comprarle en ese momento. Ante la tristeza de la mujer, el futbolista prometió que algún día tendría dinero suficiente para tener una fábrica propia.
Esa anécdota familiar, repetida por el futbolista en distintas ocasiones, terminó convertida en el punto de partida de Futi. El brasileño explicó, en la presentación de la colección, que la asociación con Biscoitê le trae recuerdos de su niñez y de los momentos junto a su familia.
Qué incluye cada paquete de galletitas
La línea se divide en tres presentaciones distintas. Futi Card trae 40 gramos de galletitas y una de 20 modelos de figuritas coleccionables; Futi Collection suma una pelota y uno de seis muñecos sorpresa a la misma cantidad de producto.
La versión más completa, Futi Arena, incluye dos muñecos, dos pelotas y accesorios de entrenamiento, además de un mini campo de fútbol armable. Los diseños recorren distintas etapas de la carrera del deportista, con referencias a su paso por el FC Barcelona, la Selección de Brasil y el propio Santos.
Un personaje animado y el cierre con la verdeamarela
Entre los elementos de la colección aparece NeyNey, un personaje animado que forma parte de la identidad visual de la marca. El CEO de Biscoitê, Raul Matos, contó en la presentación que la marca tenía una conexión muy especial con Neymar porque le recordaba su infancia y la importancia de la familia, y que como hincha ya conocía el sueño que impulsó el proyecto.
El negocio llega en un momento particular para el delantero, que puso fin a su etapa con la camisa número diez de Brasil tras la eliminación en octavos de la Copa del Mundo de este año. En esa competencia, alcanzó los 14 partidos disputados en Copas, la misma cifra que supo acumular Pelé.
Con 80 goles y 58 asistencias en 130 presentaciones y la Copa Confederaciones 2013 como único título mayor, el histórico atacante cierra ese capítulo mientras abre otro ligado a su infancia. La fábrica de galletitas que soñó de chico ya no es una promesa pendiente, sino un producto a la venta.













