A solo una hora de Quito, en el corazón del Parque Nacional Cotopaxi, se encuentra un paseo en bicicleta de 13 kilómetros a 4.000 metros sobre el nivel del mar, que atrae a turistas de todo el mundo.
Esta ruta amigable, perfecta para disfrutar en familia durante todo el año, ofrece una experiencia única entre volcanes majestuosos y paisajes andinos espectaculares.
Es una oportunidad perfecta para conectar con la naturaleza sin las exigencias físicas extremas que requieren otras rutas.
Fascinante recorrido entre volcanes
El acceso a esta mágica ruta es sencillo, comenzando por el acceso sur del Parque Nacional Cotopaxi. Los visitantes deben registrarse antes de continuar hacia el acceso norte, donde se inicia el recorrido principal.
Este trayecto, aunque se realiza a una altitud considerable, no presenta desniveles significativos, permitiendo que personas de todas las edades, incluyendo niños, disfruten del paseo.
La ruta no solo es conocida por su terreno accesible y seguro, sino también por las impresionantes vistas de los volcanes Cotopaxi, Sincholagua y Rumiñahui que acompañan a los ciclistas en su viaje.

Atractivos inolvidables en el camino
Además del impresionante paseo, los manantiales del Cotopaxi, ubicados en el «valle de las rocas», ofrecen un espectáculo natural que vale la pena explorar.

Las aguas cristalinas provenientes de los deshielos del imponente volcán brindan una sensación de frescura y serenidad difícil de encontrar en otros lugares del mundo. Este espacio es también hogar de una variedad de fauna local, como conejos, venados y caballos de páramo.
Experiencia completa en contacto con la naturaleza
El recorrido culmina cerca de la laguna Santo Domingo, otro punto de interés en el parque que permite a los ciclistas tomar un merecido descanso. Las aguas tranquilas de la laguna, combinadas con el aire fresco de las alturas, ofrecen un cierre perfecto para esta experiencia ciclista única en su tipo.
Acudir a esta ruta de bicicleta en el Parque Nacional Cotopaxi no solo representa una opción recreativa atractiva, sino también una manera educativa y segura de explorar una de las maravillas naturales más preciadas de Ecuador.
Con un acceso fácil y múltiples puntos de interés, este paseo ciclista destaca como una experiencia inolvidable para los visitantes que buscan conectar con la majestuosidad de los Andes sin dejar de lado la comodidad y seguridad.





