Nueva Zelanda busca voluntarios interesados en el cuidado de animales y la conservación de la naturaleza. La oportunidad se desarrolla en Kind Farm, una propiedad ubicada en el valle de Cardrona, en la región de Otago, donde son rescatados y cuidados caballos, ponis, burros y otros animales.
El proyecto ofrece alojamiento a los voluntarios a cambio de su colaboración en las tareas diarias de la finca. La propuesta está dirigida tanto a personas de Nueva Zelanda como a viajeros internacionales que cumplan con los requisitos correspondientes.
Un refugio para animales rescatados
Kind Farm trabaja con animales que necesitan cuidados y un entorno seguro. Entre las actividades que pueden realizar los voluntarios se encuentran alimentar a los animales, cepillarlos, limpiar y mantener los espacios donde viven y colaborar con otras tareas de la propiedad.
El trabajo no se limita al cuidado animal. También puede incluir actividades relacionadas con el mantenimiento del entorno, como labores en viveros y plantación de árboles.
¿Quién puede participar?
La experiencia no necesariamente exige conocimientos profesionales sobre animales. Sin embargo, los voluntarios deben estar dispuestos a seguir las instrucciones del equipo y cumplir con las tareas asignadas.
Antes de comenzar las actividades, es importante recibir indicaciones sobre el manejo y la seguridad, especialmente al trabajar con animales de gran tamaño como caballos y burros.

Las condiciones de participación, el tiempo de estancia, las tareas y el alojamiento dependen de la modalidad de voluntariado disponible.
¿Cómo funciona la convocatoria?
La oportunidad se encuentra difundida a través de la plataforma HelpX, donde los interesados pueden consultar las condiciones de la estancia y ponerse en contacto con los responsables del proyecto.
Para los viajeros, además, es necesario comprobar previamente si su situación migratoria permite realizar actividades de voluntariado en Nueva Zelanda. Las condiciones pueden variar según la nacionalidad y el tipo de visado.
La propuesta combina el contacto con animales rescatados, las tareas rurales y la convivencia en un entorno natural de Otago. Para quienes buscan una experiencia de intercambio durante un viaje, puede ser una alternativa para conocer otra forma de vida mientras colaboran con el cuidado de los animales y el mantenimiento de la propiedad.
Antes de viajar, los interesados deben revisar directamente las condiciones actualizadas de Kind Farm y los requisitos de entrada y permanencia establecidos por las autoridades neozelandesas.
*Para obtener más información, visite: https://www.kindfarm.nz/volunteer













